Por Geovanny Zapata
CHETUMAL, Q. Roo.- Debido a los constantes conflictos que se han presentado por la cercanía del basurero municipal de Chetumal a la zona urbana, habitantes del fraccionamiento Las Américas se encuentran a la espera de que el juez de distrito resuelva el juicio de amparo promovido contra la ilegal operación del lugar.
El abogado Héctor Hernán Pérez Rivero afirmó que el sitio representa un serio problema para la salud pública, además de registrar malos olores, fauna nociva y constantes incendios a su interior que provocan humo y afectan a la población aledaña.
Manifestó que se han reportado cientos de casos de gripa, tos e irritación de la vista, así como males digestivos como diarreas o vómitos, y no se descarta posibles enfermedades de mayor riesgo para los chetumaleños.
Declaró que se procede mediante la inconformidad promovida por un ciudadano, en representación de sus dos menores hijos, por lo que se exige al Ayuntamiento de Othón P. Blanco dé certeza y garantice un buen entorno ambiental y, de no ser así, se clausure el basurero municipal.
"La comuna debe responder por ese lugar, y esto no es solo de sancionar, llegar a un acuerdo y seguir como si nada", enfatizó.
Explicó que lo que se busca es que el ente correspondiente realice los estudios necesarios, imponga una sentencia y que se lleve a cabo hasta resarcir el daño, posteriormente se efectúen las acciones para la verificación de lo cumplido.
"Aquí, incluso la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) sancionó al ayuntamiento, pero luego al no ver modo de pagar, llegaron a un acuerdo de reparar el daño; la pregunta es: ¿Dónde están los estudios que lo corroboran?", expresó.
El juicio involucra también a la PPA y a la Secretaría de Medio Ambiente (Sema) estatal, así como a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), por su presunta omisión en cuanto a regular la operación del saturado basurero.
De acuerdo con el abogado, el 12 de agosto será la audiencia constitucional, en la que se presentarán ante el juez las pruebas que sustentan el reclamo, como son documentos periciales, testimonios, inspecciones oculares, hasta los diagnósticos y recetas médicas de los afectados.