Ora el Papa por el mundo.
El Papa León XIV habló de los conflictos mundiales y de la crisis en Venezuela. Credit: Filipo Monteforte / AFP

El Papa León XIV reiteró su preocupación por el resurgimiento de los conflictos armados y el uso creciente de la fuerza en las relaciones internacionales, al advertir que la guerra vuelve a estar de moda.

Papa León XIV y la normalización del conflicto armado

El mensaje, dirigido al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, refleja una postura que el pontífice ha sostenido ante el debilitamiento del diálogo y del multilateralismo a nivel global.

El líder de la Iglesia católica subrayó que la diplomacia orientada al consenso está siendo desplazada por estrategias basadas en la imposición, una tendencia que, dijo, pone en riesgo la estabilidad internacional y la convivencia pacífica entre los Estados.

Durante su reflexión, el Papa León XIV recordó que, tras la Segunda Guerra Mundial, se estableció el principio de no recurrir a la fuerza para vulnerar fronteras, un acuerdo que hoy se observa cada vez más frágil. Señaló que la paz ha dejado de entenderse como un bien deseable y ahora se busca mediante las armas, como forma de dominio.

El pontífice insistió en fortalecer los mecanismos multilaterales y recuperar el valor del diálogo internacional.

Pide "respetar la voluntad del pueblo de Venezuela"

Advirtió que el debilitamiento del estado de derecho compromete la paz y llamó a la comunidad internacional a reafirmar su compromiso con la cooperación y la diplomacia.

Además, dijo este viernes que el aumento de las tensiones en el Caribe y el Pacífico es motivo de "grave preocupación" y pidió "respetar la voluntad del pueblo de Venezuela", tras el ataque de Estados Unidos que derrocó al presidente Nicolás Maduro.

"La escalada de tensiones en el mar Caribe y a lo largo de la costa pacífica americana es motivo de grave preocupación (...) Esto se refiere en particular a Venezuela, a la luz de los acontecimientos recientes", dijo el papa estadounidense y peruano en su audiencia a los miembros del cuerpo diplomático acreditados ante la Santa Sede.