Espacios públicos que brillan con comunidad
La entrega del parque Hábitat 1 totalmente rehabilitado confirma que el programa ¡Que Brille Chetumal! avanza con paso firme en la recuperación de espacios públicos para la convivencia y el bienestar. Con más de 4 mil metros cuadrados renovados, áreas jardinadas, luminarias modernas, juegos infantiles y canchas seguras, este espacio vuelve a ser un punto de encuentro para casi 17 mil familias de la colonia Proterritorio y zonas cercanas.
La gobernadora Mara Lezama, acompañada de vecinas y vecinos, destacó que rescatar parques es construir comunidad y paz, fortaleciendo la cohesión social y alejando a niñas y niños de actitudes de riesgo.
La intervención integral no solo embellece la ciudad, también preserva un lugar con valor histórico y social. Con el compromiso de CAPA para su mantenimiento y la participación ciudadana en su cuidado, Chetumal reafirma que la transformación también se vive en cada rincón de sus colonias. ¿Será?
Firmeza contra la trata
El compromiso de la gobernadora Mara Lezama de mantener como prioridad el combate a la trata de personas refleja un cambio profundo en la forma de enfrentar este delito que durante años permaneció invisibilizado.
La reciente acción en Playa del Carmen, donde fueron rescatadas 20 mujeres, confirma que la estrategia coordinada entre fuerzas federales, Poder Judicial y autoridades estatales está dando resultados concretos.
Más allá de la operación, lo relevante es el enfoque humano que busca garantizar atención integral y acompañamiento para que las víctimas puedan recuperar su vida. La decisión de visibilizar y atender directamente este problema envía un mensaje claro: en Quintana Roo no habrá retrocesos en la defensa de la dignidad y los derechos humanos. La pregunta es si esta firmeza logrará erradicar de manera definitiva la trata de personas en la entidad. ¿Será?
El reto que exige más que contención
La arribazón atípica de sargazo en Quintana Roo, con más de 50 toneladas en un solo fin de semana en Mahahual, vuelve a evidenciar la fragilidad de la estrategia frente a un fenómeno que se repite año tras año con mayor intensidad.
Aunque la Marina y autoridades locales mantienen labores de recolección y monitoreo, la realidad es que el problema rebasa la capacidad de respuesta inmediata y amenaza tanto al turismo como a los ecosistemas costeros.
Los datos satelitales que anticipan millones de toneladas en tránsito hacia el Caribe deberían ser una alerta para diseñar políticas de largo plazo, más allá de operativos emergentes. El cambio climático y las alteraciones en las corrientes marinas hacen del sargazo un desafío estructural, no estacional. La pregunta es si finalmente se asumirá con la seriedad y la inversión que requiere, antes de que el impacto sea irreversible. ¿Será?

