La próxima semana, Quintana Roo volverá a colocarse en el centro de la conversación turística internacional. La gobernadora Mara Lezama estará presente en la Feria Internacional de Turismo de Madrid, un espacio estratégico donde no solo se promocionan destinos, sino donde se construyen narrativas, se fortalecen alianzas y se reafirma el liderazgo de los grandes jugadores del turismo mundial. Y Quintana Roo llega, una vez más, con paso firme y mensaje claro.

Fitur es el gran escaparate donde los destinos hablan sin decir una sola cifra. Ahí lo que pesa es la narrativa, la emoción y la visión de futuro. Y Quintana Roo llega con un discurso renovado: somos el corazón del Caribe Mexicano, pero también somos 12 destinos con identidad propia, con comunidades vivas y con experiencias que van mucho más allá del sol y la playa.

Me entusiasma ver que el eje central vuelve a ser el turismo comunitario y rural. Esa apuesta tiene un enorme significado político: reconocer que la grandeza turística nace de la gente, de los pueblos, de la cultura maya, de las manos que bordan, cocinan y reciben al visitante con una sonrisa sincera. Es un mensaje de inclusión y de orgullo que en Europa se entiende muy bien.

Como cada año, se espera que la marca Caribe Mexicano se haga presente en sitios emblemáticos de Madrid. 

Seguramente veremos nuestras imágenes iluminando plazas, avenidas, estaciones y rincones donde caminan miles de viajeros del mundo. 

Ahí aparecerán los nombres que nos dan identidad: Cancún con su fuerza imparable, la Riviera Maya con su encanto infinito, Cozumel con su mar generoso, Tulum con su misticismo, Bacalar con su laguna de sueños, Isla Mujeres, Costa Mujeres, Chetumal y todos esos destinos que forman un mismo latido. 

La delegación quintanarroense llega bien arropada y con una agenda sólida. El trabajo del secretario de Turismo, Bernardo Cueto, se ha distinguido por el profesionalismo, la cercanía con el sector y una visión clara de promoción. Se percibe un equipo que conoce su responsabilidad histórica y que entiende que representar a Quintana Roo es representar la joya turística de México.

Las reuniones con touroperadores, agencias, aerolíneas e inversionistas serán oportunidades para sembrar nuevas alianzas. Pero lo más valioso será el mensaje de confianza: aquí hay estabilidad, hay talento y hay un gobierno decidido a cuidar lo que nos ha dado identidad y progreso.

Desde mi mirada de ciudadano, esta participación en Fitur es motivo de orgullo. No solo vamos a vender cuartos de hotel; vamos a presumir cultura, naturaleza, gastronomía y calidez humana. Vamos a decirle al mundo que Quintana Roo es un destino completo, diverso y con futuro luminoso.

Estoy seguro de que la gobernadora sabrá transmitir esa energía que nos caracteriza. Su presencia en Madrid representa a miles de familias que viven del turismo y que confían en que vienen tiempos todavía mejores. Y con el acompañamiento de un equipo comprometido, el mensaje será claro: el Caribe Mexicano no se detiene, se reinventa.

Ya veremos las sorpresas que nos deparará esta feria, las nuevas campañas, las ideas frescas y las imágenes que volverán a colocar nuestro nombre en lo más alto. Pero desde ahora se siente un aire de optimismo. Quintana Roo llega a Fitur con la frente en alto, con mucho que contar y con un futuro enorme por delante.