Un aeropuerto internacional… ¡sin vuelos internacionales!

La paradoja del Aeropuerto Internacional de Chetumal es evidente: ostenta un título que no cumple. 

Desde 2008, una restricción federal impide el aterrizaje de vuelos privados internacionales, limitando la llegada de turistas e inversionistas de alto poder adquisitivo y restando competitividad a la capital de Quintana Roo frente a destinos como Cancún o Cozumel. 

Aunque la terminal ha sido remodelada y moviliza más de mil pasajeros diarios en rutas nacionales, no existe gestión alguna para revertir esta condición. La falta de voluntad política y de trámites ante la AFAC condena a Chetumal a seguir siendo un “internacional” de nombre, mientras su potencial turístico y económico permanece atado a decisiones burocráticas que frenan el desarrollo del sur del estado. ¿Será?

Cuartel en Chetumal, seguridad con sombra ambiental

La inauguración de las nuevas instalaciones de la Guardia Nacional en Chetumal, presentadas como estratégicas para el resguardo del Tren Maya y el aeropuerto, deja más dudas que certezas. 

Aunque se presume inversión millonaria y capacidad operativa, el proyecto se concretó pese a la negativa de Semarnat, que advirtió afectaciones a selva mediana subperennifolia, un ecosistema de alto valor ambiental. La contradicción es evidente: mientras se habla de desarrollo y seguridad, se ignoran resolutivos oficiales y se avanza sin una Manifestación de Impacto Ambiental aprobada, contraviniendo la ley. 

El discurso de todo en regla choca con documentos que señalan irregularidades. Así, la obra se convierte en símbolo de cómo la urgencia política y militar puede imponerse sobre la legalidad y la protección ambiental, debilitando la confianza ciudadana en los proyectos prioritarios del sureste. ¿Será?

Juventud que construye paz en Benito Juárez

La toma de protesta de 26 estudiantes como Guardianes Escolares por la Paz en la Secundaria 8 de Marzo marca un hito positivo para Benito Juárez. Bajo el liderazgo de la alcaldesa Ana Paty Peralta, esta iniciativa trasciende lo simbólico y convierte a los jóvenes en agentes activos de convivencia, respeto y solidaridad dentro de sus comunidades educativas. 

El programa, parte de la estrategia Todos por la Paz, busca prevenir y atender conductas de riesgo, fortaleciendo la seguridad desde las aulas. Con 189 estudiantes interesados en sumarse, el proyecto refleja entusiasmo y compromiso juvenil. 

El acompañamiento institucional y la capacitación permanente garantizan que estos Guardianes no solo representen un nombramiento, sino una verdadera transformación cultural: escuelas donde el respeto vence al bullying y la paz se construye día a día. ¿Será?