El Super Bowl LX, que enfrentará a los New England Patriots y a los Seattle Seahawks el 8 de febrero de 2026 en Santa Clara, no solo definirá al campeón de la NFL. También pondrá a prueba una de las supersticiones más documentadas del deporte profesional: la llamada cábala del jersey blanco.
Según publica Ruptura-360, aunque los Patriots fungirán como locales administrativos, la franquicia encabezada por Drake Maye decidió utilizar su uniforme blanco de visitante, una elección que responde a una tendencia estadística que ha marcado la historia reciente del Súper Domingo.
La cábala del jersey blanco: números que pesan en el Super Bowl
La decisión de New England no es simbólica. Las cifras respaldan la apuesta.
De los 59 Super Bowls disputados, en 37 ocasiones ganó el equipo que vistió de blanco, mientras que solo 22 campeonatos quedaron en manos de equipos con uniforme de color o local. En términos porcentuales, el blanco ha dominado aproximadamente el 62% de las finales.
Lo que alguna vez fue visto como un detalle menor se ha convertido en un elemento estratégico que influye incluso en la elección del uniforme cuando el reglamento lo permite.

De “maldición” a amuleto ganador
Durante años existió la percepción de que vestir de blanco podía ser un mal presagio, especialmente para el equipo visitante. Sin embargo, esa narrativa cambió de forma radical a partir de 2005.
Desde entonces, el uniforme blanco pasó de ser asociado con la derrota a convertirse en un símbolo recurrente de éxito.
El dominio del siglo XXI
Si se analiza únicamente el presente siglo, la tendencia es aún más marcada:
- 17 de los últimos 25 campeones jugaron con jersey blanco.
- 15 de los últimos 20 títulos también fueron conquistados por equipos vestidos de visitante.
La estadística ha reforzado la idea de que el color blanco “lleva mano” en el escenario más importante del futbol americano.
Los equipos que desafiaron la tendencia
A pesar del dominio del uniforme visitante, algunos equipos lograron romper la inercia y levantar el trofeo Vince Lombardi con sus colores tradicionales desde 1999:
- New England Patriots (azul marino en 2002 y 2004).
- Tampa Bay Buccaneers.
- Green Bay Packers.
- Philadelphia Eagles.
- Kansas City Chiefs.
Estos casos representan excepciones dentro de una narrativa estadística que se ha fortalecido con el paso de los años.
Big weekend in the Bay Area 🤩 pic.twitter.com/crIaLoYbRT
— New England Patriots (@Patriots) February 7, 2026
¿Estrategia o simple coincidencia?
En una liga donde la preparación física, la analítica avanzada y la tecnología determinan gran parte del rendimiento, el peso simbólico del uniforme podría parecer irrelevante. Sin embargo, el componente mental juega un papel clave en finales de alta presión.
El 8 de febrero de 2026, en Santa Clara, los Patriots no solo buscarán el campeonato ante Seattle. También intentarán confirmar que la historia reciente del Super Bowl sigue favoreciendo al blanco.

