Bad Bunny en el Super Bowl LX
Bad Bunny se presenta durante el espectáculo de medio tiempo de Apple Music entre los Patriots y los Seahawks del Super Bowl LX. Credit: Patrick T. Fallon / AFP

Bad Bunny en el Super Bowl 60 convirtió el medio tiempo en una celebración de identidad latina, música urbana y mensaje social ante más de 120 millones de espectadores en todo el mundo.

El reguetonero puertorriqueño transformó el estadio Levi’s, en Santa Clara, California, en un barrio caribeño vibrante. Durante 13 minutos, mezcló espectáculo, reivindicación cultural y unidad continental.

Bad Bunny en el Super Bowl 60: un show histórico en español

El artista abrió con “Tití me preguntó” y encendió al público con un popurrí que incluyó “Yo perreo sola” y “Voy a llevarte pa PR”.

El campo se transformó en una plantación de caña con carritos de comida, una boda simbólica y una estética de barrio latino.

Vestido de blanco, con el apellido Ocasio y el número 64 en la espalda, rindió homenaje a sus raíces familiares.

Además, recordó a referentes del reguetón como Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee, subrayando que el mundo escuchaba “música de los barrios y caseríos”.

Un mensaje de unidad en tiempos de tensión

En medio del espectáculo, lanzó un mensaje claro: “Si hoy estoy en el Super Bowl 60 es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti”.

Luego, tomó un balón con la frase “Juntos somos América” y enumeró países del continente, antes de despedirse con “DTMF”.

El show ocurrió mientras crece el debate migratorio en Estados Unidos, impulsado por la campaña del presidente Donald Trump, quien criticó la actuación en redes sociales.

Invitados sorpresa y momento político

Lady Gaga apareció como invitada especial con una versión salsera de “Die with a Smile”.

Después, Ricky Martin interpretó “Lo que le pasó a Hawái”, considerada un himno de resistencia puertorriqueña.

Bad Bunny entonó “El apagón” con bandera en mano, aludiendo a los problemas de infraestructura en Puerto Rico, territorio estadounidense desde 1898.

El espectáculo cerró con la frase proyectada en el estadio: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.

Un artista en la cima global

El cantante llegó al evento tras ganar el Grammy a Álbum del Año por “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, primer disco en español en obtener ese reconocimiento.

Con 89 millones de oyentes mensuales en Spotify, se mantiene como uno de los artistas más reproducidos del mundo en los últimos cuatro años.

A sus 31 años, el originario de Vega Baja ha construido una carrera global sin abandonar el español ni su identidad cultural.

Su actuación dividió opiniones en Estados Unidos, pero fue celebrada por amplios sectores latinos como un acto de representación histórica.