Super Bowl LX
El mariscal de campo número 10 de los New England Patriots, Drake Maye, lanza el balón durante el Super Bowl LX entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks en el Levi's Stadium de Santa Clara, California. Credit: JOSH EDELSON / AFP

Super Bowl dejó una noche amarga para New England Patriots, que cayeron con contundencia ante Seattle Seahawks y aplazaron su intento por romper el récord de títulos en la NFL.

La franquicia de Massachusetts se quedó con seis campeonatos, igualada con Pittsburgh Steelers como la más ganadora en la historia del fútbol americano profesional.

Fue el primer gran juego disputado sin Tom Brady como líder en el campo, una ausencia que volvió a pesar en el escenario más exigente.


Super Bowl: Patriots caen ante Seahawks y dejan escapar marca histórica

El duelo celebrado en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, evidenció la superioridad defensiva de Seattle desde el arranque.

Drake Maye, de 23 años y 162 días, tuvo la oportunidad de convertirse en el quarterback más joven en conquistar el trofeo Vince Lombardi.

Sin embargo, la defensa de los Seahawks impuso condiciones. El mariscal lanzó dos intercepciones y fue capturado en seis ocasiones.

Aunque acumuló 295 yardas y dos pases de anotación, la mayoría de su producción llegó en la segunda mitad, con el marcador prácticamente definido.

Drake Maye: juventud, presión y aprendizaje

Drake Maye llegó al partido tras una temporada destacada, en la que incluso rozó el premio MVP.

El joven quarterback reconoció errores en momentos clave. “Hubo ocasiones en las que pude lanzar mejor o tomar decisiones distintas”, admitió tras el encuentro.

En la última ofensiva, cuando los Patriots se acercaban 22-7, Maye fue capturado. El balón terminó en manos de Uchenna Nwosu, quien selló el triunfo con un regreso de 45 yardas.

La escena simbolizó la diferencia entre experiencia y contundencia en el máximo escenario de la NFL.

El legado de Brady y el reto de Vrabel

New England sigue sin levantar el trofeo sin Tom Brady, figura central de su dinastía en este siglo.

El entrenador Mike Vrabel, exintegrante de aquella era dorada, también vio frustrada la posibilidad de coronarse como campeón en la misma franquicia como jugador y coach.

“Tenemos que aprender de esto y trabajar para volver a este nivel”, afirmó Vrabel.

La organización ya piensa en la próxima temporada. En la NFL, cada año comienza desde cero, incluso para las dinastías.