El Caribe Mexicano sigue de maravilla.
Caribe Mexicano. Los datos recabados subrayan la importancia de destinar recursos para expandir la oferta en la entidad, más allá del tradicional sol y playa. Credit: Esmaragdo Camaz

El Caribe Mexicano cerró 2025 como el principal motor del turismo nacional, en un año en el que México registró la llegada de 47.8 millones de turistas internacionales, cifra que representó un crecimiento de 6.1 por ciento respecto a 2024, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Caribe Mexicano concentra el mayor flujo de visitantes internacionales

Quintana Roo concentró una proporción significativa de ese flujo. Entre enero y mayo del año pasado promedió 928 mil turistas internacionales por mes, según la Unidad de Política Migratoria del Instituto Nacional de Migración, lo que lo mantuvo como la principal puerta de entrada del turismo extranjero al país.

Al cierre de 2025, la entidad superó los 20 millones de visitantes hospedados, entre nacionales e internacionales, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo. Este volumen reafirma la fortaleza estructural del destino y su peso en la industria turística mexicana.

Retos en conectividad aérea y diversificación

Especialistas advierten, sin embargo, que el balance positivo convive con desafíos relevantes. Francisco Madrid Flores, director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC, por sus siglas en inglés), señaló que durante 2025 se observó una contracción en el segmento aéreo, responsable de aproximadamente 80 por ciento de los ingresos turísticos del país.

De acuerdo con el experto, la desaceleración en el tráfico aéreo obliga a reforzar la conectividad internacional, diversificar mercados emisores y sostener las estrategias de promoción en un entorno global cada vez más competitivo. Para el Caribe Mexicano, altamente dependiente del transporte aéreo, este factor resulta determinante.

A nivel macroeconómico, el turismo mantuvo su papel estratégico. El superávit de la balanza turística continuó compensando el déficit estructural de otras balanzas, como la comercial y la petrolera, lo que confirma su relevancia en los equilibrios financieros del país.

Recuperar el ritmo de crecimiento en conectividad

En el ámbito regional, el sector hotelero del Caribe Mexicano coincide en que el reto para 2026 será sostener el dinamismo de los mercados internacionales, recuperar el ritmo de crecimiento en la conectividad aérea y avanzar en la diversificación de productos turísticos, más allá del tradicional segmento de sol y playa.

También se ha subrayado la importancia de mantener condiciones de seguridad para visitantes y residentes, elemento que influye directamente en la percepción internacional del destino y en la decisión de viaje.

Con cifras históricas en afluencia y una posición consolidada como líder nacional, los expertos coinciden en que el Caribe Mexicano enfrenta ahora el desafío de transformar el crecimiento en mayor competitividad, calidad y resiliencia, en un entorno regional donde otros destinos de la región intensifican su promoción y fortalecen su infraestructura.