Quien sigue la política en Quintana Roo sabe que los cambios reales no llegan de golpe. Se van viendo poco a poco, en los nombres que empiezan a repetirse, en las trayectorias que dejan de ser promesa para convertirse en presente. Hoy, en ese mapa, aparecen dos figuras jóvenes que, cada una a su manera, comienzan a marcar su propio ritmo: Ana Paty Peralta y Óscar Rébora.
No son políticos de ruido ni de estridencia. Más bien se han ido construyendo con paciencia, paso a paso, sin romper, pero sin detenerse. Y eso, para quien observa la política local con atención, no pasa desapercibido. Porque en un estado donde muchas veces la política se mueve rápido, la constancia termina diciendo más que cualquier discurso.
Ana Paty Peralta ha crecido dentro del servicio público sin saltos bruscos. Regidora, diputada local, diputada federal y ahora presidenta municipal de Benito Juárez, su historia política se ha ido escribiendo con continuidad. Cancún no es un municipio sencillo y gobernarlo exige algo más que presencia: exige control, coordinación y cabeza fría. Su estilo no es confrontar, sino mantener estabilidad. Y en tiempos donde la política suele acelerarse, esa prudencia también pesa. Y su crecimiento es tan notorio que es objeto de campañas mediáticas en contra.
Ana Paty no ha seguido un camino sencillo porque le tocó estar al frente del ayuntamiento en Cancún y ahí la hoy gobernadora Mara Lezama Espinosa dejó una vara muy alta de superar y Ana Paty ha entendido que la continuidad ha sido parte importante en todo este proceso.
Del otro lado está Óscar Rébora, con un perfil distinto pero igual de constante. No es un político de reflectores en medios de comunicación pero sí tiene un buen manejo de su imagen en redes sociales. Rébora es un tipo de constancia y territorio. Desde la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente se mueve en uno de los terrenos más delicados del estado: cómo crecer sin romper el equilibrio natural. No es una tarea visible todos los días, ni de resultados inmediatos, pero sí de fondo. Y quienes siguen la política saben que sostener una agenda compleja sin estridencia también construye camino.
Lo interesante es que, aunque sus estilos son diferentes, comparten algo esencial: pertenecen a una generación que entiende que el poder no se presume, se ejerce. Que la política no siempre se construye desde la confrontación, sino desde la permanencia. Que la estabilidad también es una forma de liderazgo.
Hoy no se habla abiertamente de futuro, pero en la lectura política —esa que hacen quienes observan con lupa el tablero local— sus nombres empiezan a aparecer en otra dimensión. No como apuestas inmediatas, sino como trayectorias que, si siguen este ritmo, naturalmente irán ocupando nuevos espacios.
La política, al final, es tiempo. Es madurar, sostener, resistir. Y cuando dos rutas distintas empiezan a coincidir en el mismo momento, quienes observan saben que no es casualidad. Es señal de movimiento.
En Quintana Roo, la nueva generación ya no está esperando turno. Poco a poco, empieza a ocupar su lugar.
El Saque Final... Buenos carnavales en Cancún, Isla Mujeres, Playa del Carmen y Chetumal. La gente disfrutó de estas fiestas. Bacalar recién cumplió 15 años de fundación y la gobernadora acompañó al presidente municipal, José Alfredo "Chepe" Contreras en los festejos.... Nos leemos la próxima semana.

