¿El pez diablo en la Laguna de Bacalar? Autoridades de Quintana Roo alistan un plan prioritario para frenar a esta especie invasora.
La presencia del pez diablo representa una amenaza directa para el equilibrio de los ecosistemas acuáticos del sur. Credit: Especial.

Ante el avance crítico del pez diablo en Quintana Roo, autoridades ambientales del estado buscan que el control de esta especie invasora sea elevado a "tema prioritario".

El objetivo, dijeron, es integrar la problemática dentro del Órgano Técnico Consultivo Estatal para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre.

Asimismo, se pretende fortalecer la coordinación entre gobierno, academia y sociedad.

Mateo Sabido, jefe del Departamento de Áreas Naturales Protegidas del Ibanqroo, reiteró que la presencia del pez diablo representa una amenaza directa para el equilibrio de los ecosistemas acuáticos del sur.

El funcionario destacó que el trabajo conjunto con las ONG y comunidades es vital para la detección y manejo de esta plaga que altera hábitats y golpea la economía pesquera local.

Cronología de una invasión: De Río Hondo a Bacalar

En tanto, la expansión de esta especie exótica ha sido constante. Tras detectarse en 2013 en la parte alta de la cuenca de Río Hondo, para 2023 ya se encontraba en Huay Pix y Juan Sarabria.

Sin embargo, la alerta máxima se disparó en 2025, cuando se confirmaron ejemplares en la Laguna de Bacalar, específicamente en el Cenote Negro (La Bruja) y en Calderitas.

Hasta el momento, brigadas de captura diurnas y nocturnas han retirado 26 ejemplares de la laguna.

Sus tallas oscilan entre los 20 y 30 centímetros, incluyendo un espécimen de 44 centímetros que fue entregado a Ecosur para análisis genético.

Amenaza inminente para el centro del estado

Expertos advierten que, de no frenar su avance, el pez diablo podría desplazarse próximamente hacia:

  • Laguna Ocom (Felipe Carrillo Puerto).
  • Laguna Chichankanab (José María Morelos).
  • Sistemas lagunares de Tulum.

Para mitigar este riesgo, el Ibanqroo trabaja en el primer programa prioritario a corto y mediano plazo.

Este plan incluye líneas de acción en monitoreo, investigación técnica y, sobre todo, educación ambiental para que las comunidades identifiquen y reporten a esta especie invasora de manera oportuna.