La Pensión Mujeres Bienestar fue el eje del encuentro encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Mara Lezama en la zona Maya, donde se reconoció el papel de las mujeres y se fortalecieron los programas sociales dirigidos a este sector.
Durante la Asamblea de Mujeres Bienestar, se destacó que este apoyo otorga 3,100 pesos bimestrales a mujeres de 60 a 64 años y beneficia a más de 12 millones de mujeres en México, consolidándose como uno de los programas prioritarios del Gobierno federal.
En la entrega de Pensión Mujeres Bienestar, la presidenta entregó apoyos a beneficiarias de Felipe Carrillo Puerto, entre ellas Ligia Asunción Aguilar Pacheco, Teresa Rueda Martínez, Elsy María Huertas Robertos y Abigail Chuc Dzul.
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Programas sociales con enfoque de justicia social
Claudia Sheinbaum subrayó que estos apoyos representan un acto de justicia social, al reconocer el trabajo histórico de las mujeres, muchas veces no visibilizado.
Destacó además otras estrategias impulsadas por su administración, como:
- Beca Rita Cetina
- Red Mujeres por la Igualdad
- Cartilla de los Derechos de las Mujeres
Todas orientadas a fortalecer el bienestar, la autonomía y el acceso a derechos.

Quintana Roo amplía cobertura con “Mujer es Poder”
Por su parte, Mara Lezama informó que en Quintana Roo el programa “Mujer es Poder” beneficia actualmente a 50 mil mujeres, con la meta de alcanzar 60 mil en 2026.
La gobernadora detalló que en 2026 se destinan más de 2,300 millones de pesos a políticas de igualdad sustantiva, complementadas con acciones como:
Estrategias integrales en comunidades indígenas
- Apoyo a artesanas
- Infraestructura social
- Centros LIBRE
- Redes comunitarias
- Materiales en lengua maya
Estas acciones buscan garantizar el acceso a derechos y fortalecer la autonomía económica de las mujeres.
Bienestar como derecho para las mujeres
Ambas mandatarias coincidieron en que la política social en México evoluciona hacia un modelo donde el bienestar es un derecho garantizado, no un privilegio.
El enfoque se centra en reducir la deuda histórica con las mujeres, especialmente en comunidades indígenas, promoviendo su empoderamiento y una vida libre de violencia.



