Tras más de tres décadas de inundaciones constantes, la Dirección de Protección Civil de Cancún inició estudios especializados con georradar en la colonia Donceles 28.
El objetivo es obtener un diagnóstico científico del subsuelo que permita diseñar soluciones definitivas a los encharcamientos que afectan a miles de familias en cada temporada de lluvias.
Tecnología GPR para un diagnóstico sin excavaciones
Antonio de Jesús Riveroll Ribbon, titular de la dependencia, explicó que el dispositivo utiliza tecnología de Radar de Penetración Terrestre (GPR). Este equipo permite mapear anomalías hasta ocho metros de profundidad sin necesidad de perforar, lo que optimiza los tiempos de diagnóstico y reduce los riesgos en la planeación de obra pública futura.
Las primeras evaluaciones en la zona del cárcamo (entre Av. Chichén Itzá y calle José María Morelos) confirmaron la gravedad del problema: el agua subterránea se encuentra a apenas 75 centímetros de la superficie.

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El desafío del manto freático a ras de suelo
La ubicación de la Donceles, colindante con el litoral y zonas de manglar, ha provocado que las soluciones tradicionales de drenaje sean insuficientes. "El nivel del agua está prácticamente a ras de superficie, lo que limita la capacidad de filtración del terreno", señaló Riveroll Ribbon.
Con los datos recabados por el georradar, las secretarías de Obras Públicas y Desarrollo Urbano podrán diseñar infraestructura estructural y no solo medidas emergentes. Esta acción forma parte de una estrategia integral que también abarca:
- Regulación de establecimientos.
- Impacto de nuevos desarrollos urbanos.
- Seguridad y servicios básicos.


