Hoteleros y empresarios de Quintana Roo manifestaron su respaldo al posicionamiento del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) tras la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el uso del patrimonio cultural en proyectos turísticos, como los desarrollados por Grupo Xcaret.
El sector subrayó la necesidad de establecer reglas claras que brinden certeza jurídica y fortalezcan la inversión en uno de los pilares económicos de la región: el turismo cultural.
Turismo cultural, clave para la identidad y desarrollo regional
Desde el Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, encabezado por David Ortiz Mena, se destacó que el turismo en Quintana Roo está estrechamente vinculado con la identidad de las comunidades y su riqueza cultural.
El organismo reiteró su respeto a las instituciones y al Estado de Derecho como base para garantizar la confianza de inversionistas y el crecimiento sostenido del sector turístico.
Protección y promoción cultural: un equilibrio necesario
Empresarios coincidieron en que la protección del patrimonio cultural es fundamental, pero advirtieron que su difusión responsable a través del turismo ha sido clave para su preservación y proyección internacional.
En este contexto, señalaron a Grupo Xcaret como un referente en la integración de experiencias turísticas con la promoción de la cultura maya, el trabajo con comunidades locales y la generación de contenido auténtico.

Xcaret, modelo de promoción cultural a nivel global
El sector destacó iniciativas como el Festival de Vida y Muerte, así como colaboraciones con figuras como Alondra de la Parra, que han contribuido a posicionar la riqueza cultural de México en el ámbito internacional.
Además, subrayaron que estos esfuerzos han impulsado la difusión de artesanías, tradiciones y expresiones culturales que forman parte del patrimonio intangible del país.
Llamado a certidumbre jurídica para el sector turístico
Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), presidido por Javier Carlos Olvera Silveira, reconoció a Grupo Xcaret como un caso exitoso de integración entre turismo, entorno cultural y desarrollo social.
Tanto el CCE como el CNET coincidieron en que el debate trasciende un caso específico y obliga a encontrar un equilibrio entre la protección del patrimonio y su aprovechamiento turístico.
Advirtieron que limitar la participación del sector en la promoción cultural podría afectar la competitividad de México como destino internacional, por lo que hicieron un llamado a fortalecer un entorno de certidumbre jurídica que incentive la inversión y detone el desarrollo regional.



