La guerra en Oriente Medio se intensifica y amenaza el suministro energético mundial, en medio de nuevos ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos que han alcanzado infraestructuras industriales y civiles en varios países de la región.
Tras más de un mes de conflicto, los bombardeos han escalado hacia objetivos económicos estratégicos, elevando el riesgo de una crisis global por la posible interrupción del flujo de petróleo.
TAMBIÉN ENTÉRATE: Sacude terremoto a Indonesia con saldo de al menos un muerto; descartan afectación a mexicanos
Ataques golpean instalaciones industriales clave
Irán aseguró haber lanzado ataques contra objetivos en Emiratos Árabes Unidos, Baréin e Israel, en respuesta a bombardeos previos de Estados Unidos e Israel contra sus plantas industriales.
Según Teherán, fueron alcanzadas industrias vinculadas a Washington, incluyendo sectores siderúrgicos y de aluminio, así como fábricas de armamento en territorio israelí.
Por su parte, el ejército israelí informó que sus sistemas de defensa interceptaron misiles lanzados desde Irán, sin reportes inmediatos de víctimas.

Infraestructura civil también bajo fuego
En Irán, medios estatales reportaron ataques contra un puente en la ciudad de Karaj, que habría sido impactado en dos ocasiones, provocando víctimas civiles.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la retórica al advertir sobre nuevos bombardeos y asegurar que “habrá mucho más por venir”.
En paralelo, los rebeldes hutíes de Yemen afirmaron haber lanzado misiles balísticos contra objetivos en Tel Aviv, ampliando el alcance del conflicto.
Crisis en el estrecho de Ormuz dispara tensión global
Uno de los puntos más críticos es el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
La interrupción ha generado alarma internacional. Reino Unido pidió su reapertura inmediata, mientras que Italia propuso establecer un corredor humanitario para evitar una crisis alimentaria, especialmente en África.
El precio del petróleo ya se disparó a cerca de 110 dólares por barril, aumentando el riesgo de inflación y afectaciones económicas a nivel global.
Impacto económico y presión internacional
El Banco Mundial advirtió que el conflicto podría agravar la inflación, el empleo y la seguridad alimentaria en diversas regiones del mundo.
Además, el Consejo de Seguridad de la ONU analiza una resolución para garantizar el tránsito marítimo, aunque la propuesta ha generado divisiones entre los países miembros.
Sin señales de desescalada
En Líbano, el grupo Hezbolá lanzó ataques contra el norte de Israel tras un bombardeo en Beirut que dejó al menos siete muertos.
Mientras tanto, 18 países europeos han urgido a detener las hostilidades ante el riesgo de una expansión territorial del conflicto.
Pese al contexto bélico, en ciudades como Teherán y Tel Aviv continúan actividades cotidianas bajo estrictas medidas de seguridad, reflejando la normalización de una crisis que no muestra señales de resolución.


