Astronautas captan "maravillas".
Astronautas captan el Gran Cañón de la Luna y otras zonas de la cara oculta de nuestro satélite natural.

El Gran Cañón lunar ha sido observado por primera vez por ojos humanos gracias a la misión Artemis II, cuyos astronautas se encuentran en la fase avanzada de su recorrido hacia el esperado sobrevuelo de la Luna.

A casi 322 mil kilómetros de la Tierra y a unos 82 mil kilómetros del satélite natural, la tripulación compartió imágenes inéditas que muestran la cuenca Oriental, una formación geológica gigantesca que nunca había sido vista directamente por personas.

Esta fotografía, facilitada por la NASA, muestra la nave espacial Orion con la Luna a lo lejos, captada por una cámara situada en la punta de uno de sus paneles solares, el 3 de abril de 2026.

Gran Cañón lunar y nuevas vistas de la cara oculta

La NASA confirmó que esta región, comparable por su forma con una diana, solo había sido captada previamente por sondas y cámaras en órbita.

Durante la misión, el Gran Cañón lunar se ha convertido en uno de los principales objetivos de observación. La astronauta Christina Koch destacó que esta estructura es “única” y que su contemplación representa un momento histórico para la exploración espacial.

Además, la tripulación logró observar la cara oculta de la Luna desde una perspectiva inédita, ampliando el conocimiento sobre su superficie. Estas imágenes permitirán a científicos analizar cráteres, antiguos flujos de lava y otras formaciones clave.

Los controladores de Artemis II supervisan el progreso de la nave espacial Orion en la Sala de Control de Vuelo Blanca del Centro Espacial Johnson en Houston, Texas, el 3 de abril de 2026.

Artemis II avanza hacia un sobrevuelo sin precedentes

El siguiente hito será la entrada en la esfera de influencia lunar, donde la gravedad de la Luna dominará la trayectoria de la nave Orion. De completarse con éxito, los astronautas podrían convertirse en los humanos que más lejos han viajado desde la Tierra.

A diferencia de las misiones Apolo, que volaban a menor altitud, Artemis II permitirá una visión completa del satélite, incluyendo zonas cercanas a los polos.

La misión forma parte de un ambicioso plan para establecer presencia humana sostenida en la Luna y preparar futuras exploraciones hacia Marte.