Amenaza Trump con desatar el infierno en Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este domingo con atacar las centrales eléctricas, los puentes de Irán y desatar un infierno si el país no reabre el estrecho de Ormuz Credit: Alex Brandon / AFP

La advertencia de un posible infierno marcó el tono del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lanzó un ultimátum a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial.

El humo se eleva desde el lugar de un ataque israelí en los suburbios del sur de Beirut, el 5 de abril de 2026.

Infierno y presión internacional por el control del estrecho

El mandatario fijó un plazo de 48 horas para alcanzar un acuerdo. De no cumplirse, advirtió ataques contra infraestructura estratégica como centrales eléctricas y puentes, elevando el riesgo de una escalada militar en Oriente Medio.

El cierre del estrecho, por donde transita cerca del 20% del petróleo global, ya genera presión en los mercados internacionales.

Bajo la amenaza de un infierno, Irán mantiene el control del estrecho como medida de presión frente a Estados Unidos y sus aliados. Autoridades iraníes rechazaron el ultimátum y calificaron las declaraciones como provocadoras.

Los servicios de emergencia evacuaron un cadáver del lugar del ataque israelí nocturno que tuvo como objetivo la aldea de Kfar Hatta, en el sur del Líbano, el 5 de abril de 2026. Un ataque israelí contra Kfar Hatta, en el sur del Líbano, lejos de la frontera con Israel, causó la muerte de siete personas el 5 de abril, entre ellas una familia de seis miembros, según informó a la AFP una fuente de la defensa civil libanesa.

Escalada militar y ataques en el Golfo

El conflicto se ha extendido con ataques a infraestructura en países del Golfo. Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait reportaron daños tras ofensivas atribuidas a Irán.

Además, Estados Unidos confirmó el rescate de un piloto en territorio iraní en una operación de alto riesgo; el militar fue reportado como gravemente herido.

Las tensiones también alcanzan a Israel y Líbano, donde continúan enfrentamientos, elevando la incertidumbre en la región.