Papa da su primer mensaje de Pascua.
El Papa León XIV llamó este domingo de Pascua a "elegir la paz" y denunció la "indiferencia" ante las guerras.

En su primer mensaje de Pascua, el Papa León XIV hizo un llamado global a “elegir la paz” y advirtió sobre el riesgo de normalizar la violencia en medio de los conflictos internacionales, especialmente en Oriente Medio.

El papa León XIV preside la misa de Pascua, en el marco de las celebraciones de la Semana Santa, en la plaza de San Pedro del Vaticano, el 5 de abril de 2026. (Foto de Andreas SOLARO / AFP)

Pascua y mensaje global de paz desde el Vaticano

Desde la plaza de San Pedro, en el Vaticano, el pontífice encabezó la misa de Resurrección ante miles de fieles, en una ceremonia marcada por el simbolismo religioso y el contexto geopolítico actual. Durante su bendición “urbi et orbi”, lamentó la creciente indiferencia frente al sufrimiento humano.

“Nos estamos acostumbrando a la violencia y nos volvemos indiferentes ante la muerte y la división que generan los conflictos”, expresó ante la multitud reunida.

La celebración de Pascua reunió a católicos de todo el mundo, aunque en varios países se vio afectada por tensiones y restricciones derivadas de la guerra.

A diferencia de sus predecesores, León XIV evitó mencionar países específicos, pero insistió en las consecuencias sociales y económicas de los conflictos.

El papa León XIV saluda a la multitud desde el papamóvil tras la misa de Pascua, en el marco de las celebraciones de la Semana Santa, en la plaza de San Pedro del Vaticano, el 5 de abril de 2026. (Foto de Alberto PIZZOLI / AFP)

Celebraciones de Pascua marcadas por la guerra

El líder de la Iglesia católica también anunció una vigilia de oración por la paz el próximo 11 de abril en Roma, como parte de sus esfuerzos por fomentar el diálogo internacional.

Mientras en Roma predominó un ambiente festivo, en lugares como Jerusalén y Líbano las celebraciones religiosas estuvieron limitadas por medidas de seguridad y enfrentamientos armados.

En la basílica del Santo Sepulcro, considerada uno de los sitios más sagrados del cristianismo, el acceso fue restringido. En otras regiones, como Siria y Emiratos Árabes Unidos, las misas fueron suspendidas o realizadas en espacios cerrados.

A pesar del contexto, comunidades cristianas en zonas de conflicto mantuvieron las tradiciones, reflejando resiliencia y esperanza en medio de la incertidumbre.