La foto que resta

La imagen del sábado en la que aparece Rafael Marín Mollinedo junto al ex gobernador Mario Villanueva Madrid es un error político que pesa más de lo que aparenta.

¿Por qué un fundador de Morena en Quintana Roo necesitaría del diezmado villanuevismo para fortalecer su movimiento? Reunirse con un ex mandatario que purgó condena en Estados Unidos por lavado de dinero contradice los principios que Morena dice defender.

Justo cuando el marinismo empieza a tomar forma y fuerza, esta fotografía envía un mensaje equivocado: en política, las alianzas importan tanto como las imágenes que las simbolizan. Hay fotos que no suman, sino restan, y en un escenario de construcción de legitimidad, los tropiezos de cálculo político siempre se pagan caro. ¿Será?

El austero cumpleaños del titular del Bienestar

El festejo de Pablo Bustamante por sus 33 años contradice la política de austeridad del gobierno para el que trabaja. Lo que debió ser una celebración personal terminó convertido en un mitin con tres mil asistentes, dato que dio a conocer el propio festejado en su página de Facebook.

La pregunta es inevitable: ¿quién pagó un evento de tal magnitud? El secretario de Bienestar estatal parece olvidar que no actúa como militante del PVEM, sino como funcionario de un gobierno morenista que pregona austeridad.

El exceso contrasta con la responsabilidad de administrar programas contra la pobreza, donde cada peso debería destinarse a quienes más lo necesitan. En política, las formas importan, y un cumpleaños convertido en espectáculo público no suma credibilidad, exhibe un desfase entre discurso y práctica que tarde o temprano cobra factura. ¿Será?

Unidad con contradicciones

La reunión de Johana Acosta, dirigente de Morena en Quintana Roo, con el Verde y el PT exhibe una contradicción política difícil de ignorar. Se trata de partidos que apenas semanas atrás boicotearon la reforma electoral impulsada por la Presidenta, y ahora aparecen como aliados en nombre de la unidad.

¿Qué necesidad tiene Morena de respaldarse en fuerzas que han demostrado resistirse a los cambios que dicen representar la Cuarta Transformación? El gesto revela falta de tino político: en lugar de fortalecer la credibilidad del movimiento, se envía un mensaje de incongruencia.

En política, las alianzas deben sumar coherencia, no restar confianza. Reunirse con quienes frenaron la reforma electoral es un error estratégico que puede costar caro en legitimidad y en la percepción ciudadana. ¿Será?