Por Elisa Rodríguez
CANCÚN, Q. Roo.- Debido al sargazo, fue reforzado el Programa Nacional de Inspección y Vigilancia para la Protección de las Tortugas Marinas, que coordina la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en colaboración con la Secretaría de Marina Armada de México (Semar), la Comisión Nacional de áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Policía Federal (PF).

A este gran esfuerzo se suman voluntarios y empresas que comprenden la urgencia de preservar la riqueza natural del país.

Por ese trabajo en conjunto, se ha logrado la recuperación de 84 mil 565 huevos y la liberación de 71 mil 939 crías de tortuga, entre ellas Blanca o Verde (Chelonia mydas), Carey (Eretmochelys imbricata) y Caguama (Caretta caretta), tan solo en la zona protegida por el grupo Sunset.

En mayo inició la temporada de anidación de los quelonios y el programa de protección, ya que Quintana Roo es donde miles de nidos se ven dispersos en los municipios, como en Benito Juárez, por lo que se espera detectar dos mil 700 nidos, como el año pasado.

La temporada regular de arribo y anidación es de mayo a septiembre, pero por diversas eventualidades del clima, la eclosión de los huevos y la liberación de quelonios se extiende hasta octubre e incluso noviembre, por lo que los nidos asentados en la duna y la zona costera siguen abriéndose para que las crías vayan hacia el mar, de acuerdo a las autoridades de medio ambiente.

CUNA DE QUELONIOS

México es considerado el país de las tortugas marinas, pues de las siete especies que existen en el mundo, seis anidan en sus costas y cuatro de ellas en el Caribe Mexicano. Sin embargo, desde hace décadas, este carismático reptil ha enfrentado la contaminación de sus hábitats por actividad humana y el saqueo de sus nidos. Eso ha provocado que se encuentre en peligro de extinción, han advertido.

Empresas hoteleras de la zona turística del corredor CancúnPlaya del Carmen, se han sumado a las acciones para mantener la playa limpia de sargazo. Y es que, si bien la macroalga no afecta directamente a las tortugas, sí puede alejarlas cuando lleguen a desovar a la playa, provocando que lo hagan en el mar y se pierdan las crías, de acuerdo a las dependencias que integran el Programa Nacional de Inspección y Vigilancia para la Protección de las Tortugas Marinas.

Destacan que, por otro lado, si el sargazo se acumula sobre las nidadas, dificulta su nacimiento. O bien, al colectar el sargazo con maquinaria o rastrillo puede lastimar los huevos o a las crías. Finalmente, la presencia del alga inhibe el crecimiento de los pastos marinos, que son parte del alimento de las tortugas y otras especies del mar

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