Hay edificios que parecen condenados al olvido y hay gobiernos que se atreven a rescatarlos. El arranque de 2026 en Quintana Roo tiene ese simbolismo poderoso: un lugar que durante años fue abandonado hoy vuelve a ser esperanza. El antiguo Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez”, cerrado desde 2017, deja de ser una ruina para convertirse en futuro. Y detrás de esa decisión está una mujer que gobierna como si cada año fuera el primero: Mara Lezama.

No es una imagen menor la de la gobernadora caminando por pasillos vacíos, acompañada por Alejandro Svarch, director general del IMSS-Bienestar. No fue una visita de protocolo. Fue un recorrido con sentido, con memoria y con destino. Ahí donde durante años hubo silencio, se levantará el Hospital Materno Infantil de Cancún, un proyecto que beneficiará a más de 620 mil personas y que pone en el centro algo que nunca debería faltar: la atención digna a las madres, a las niñas y a los niños.

Mara Lezama lo dijo con claridad al presentar el proyecto: recuperar este espacio no es solo construir un hospital, es devolverle vida a un lugar que fue abandonado. Es parte de una visión que su gobierno ha repetido y ejercido: no resignarse a lo que otros dejaron caer. “La salud no es un privilegio, es un derecho”, ha dicho en más de una ocasión, y este anuncio le da forma concreta a esa frase.

El nuevo hospital no es una promesa vaga. Tendrá tres niveles, más de 11 mil metros cuadrados de construcción, consultorios, camas, quirófanos, terapia intensiva, mastografía, ultrasonido, laboratorio y áreas de enseñanza. Es decir, infraestructura real para atender la vida desde su inicio. Un hospital pensado para cuidar, para prevenir, para acompañar.

Pero este arranque de año no se quedó solo en Cancún. La mañana también trajo una noticia largamente esperada en Playa del Carmen. En enlace con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante la Mañanera del Pueblo, Mara Lezama encabezó la inauguración de la nueva Unidad de Medicina Familiar del ISSSTE, una demanda que tuvo que esperar 26 años para hacerse realidad. Hoy, por fin, abre sus puertas y empieza a atender a las familias derechohabientes.

Hay algo que se repite en ambos actos y que define este momento político: la coordinación. Con la federación, con instituciones como IMSS-Bienestar y el ISSSTE, con el respaldo de la presidenta de México. Mara Lezama no gobierna sola ni aislada; gobierna tejiendo alianzas para que las cosas sucedan. Y cuando eso ocurre, los resultados llegan.

En estas acciones hay que reconocer también el trabajo discreto sin buscar reflectores, siempre con disciplina y atención, por parte del secretario de Salud, Flavio Carlos Rosado.

Flavio Carlos ha sido un gran representante del sector salud y aliado de la Gobernadora Mara Lezama Espinosa.

Este 2026 arranca con una gobernadora incansable, que no se comporta como quien entra en la recta final, sino como quien sigue construyendo legado. Una mujer que entiende que gobernar también es tener sensibilidad, memoria y rostro humano. “Este es un gobierno humanista con corazón feminista”, ha insistido, y pocas áreas reflejan mejor esa visión que la salud materno-infantil.

Recuperar un hospital abandonado, inaugurar una unidad médica esperada por décadas, reducir traslados, descongestionar otros centros de salud y acercar la atención a la gente no son acciones espectaculares; son acciones profundamente humanas. Son decisiones que no buscan aplauso inmediato, sino bienestar duradero.

Así empieza 2026 en Quintana Roo: con obras que cuidan la vida, con una gobernadora que no se cansa y con la sensación de que, para Mara Lezama, cada año cuenta. Como si fuera el primero. Como si aún hubiera mucho por hacer. Como si el legado no se heredara con discursos, sino con hospitales que vuelven a latir.

Saque final: Ya estamos en 2026, un año importante sin duda alguna. En materia política habrá varios movimientos en espera de 2027. Veremos qué pasa.