Puente Nichupté supera 93% de avance
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) descartó la existencia de hundimientos o daños estructurales en el puente Nichupté, infraestructura estratégica para Cancún que registra más del 93% de avance general y no representa ningún riesgo para la población.
Así lo informó Guido Mendiburo Solís, director del Centro SICT Quintana Roo, quien aclaró que los trabajos actualmente visibles corresponden a acciones preventivas de reforzamiento, derivadas de una ingeniería responsable y del monitoreo permanente del terreno.
Monitoreo técnico y reforzamiento preventivo
Movimientos milimétricos en suelo cavernoso
El funcionario explicó que durante la supervisión de la obra se detectaron movimientos milimétricos naturales en una zona de suelo cavernoso bajo la laguna Nichupté, una condición común en terrenos con alta karsticidad.
“No existen hundimientos ni fallas estructurales. Detectamos movimientos naturales y, en lugar de ignorarlos, decidimos intervenir de inmediato para blindar la seguridad del puente”, subrayó Mendiburo Solís.

Fisuras visibles no comprometen la estructura
Proceso constructivo normal
Respecto a videos difundidos en redes sociales, el director del Centro SICT Quintana Roo precisó que las fisuras observadas no corresponden a daños estructurales, sino a grietas normales en los cabezales de concreto.
Estas se originan por la unión de elementos estructurales mediante barras de esfuerzo y son resanadas conforme a los procedimientos técnicos establecidos en la obra.
Refuerzo de cimentación en zonas específicas
Pilotes adicionales y trabes metálicas
En el punto donde se registró el mayor movimiento —una zona con baja capacidad de carga del suelo— se reforzará la cimentación mediante:
- Cuatro pilotes adicionales por apoyo (dos por cada lado).
- Colocación de trabes metálicas en al menos tres puntos dentro de la laguna.
- Incremento de la rigidez y estabilidad estructural del puente.
Actualmente, el monitoreo activo se concentra en el tramo comprendido entre los apoyos 213 y 223, donde se localiza la zona conocida como “La Joroba”, el punto más alto del puente piloteado, con una altura de hasta 15 metros.
Seguridad, prioridad absoluta
Mendiburo Solís reconoció que la construcción del puente Nichupté sobre un lecho lagunar con alta karsticidad ha representado retos técnicos importantes conforme avanza la obra.
Finalmente, enfatizó que la instrucción es priorizar la seguridad técnica por encima de los tiempos de entrega, con el objetivo de garantizar una infraestructura segura, confiable y duradera antes de su entrada en operación.


