Nasry Asfura asumió presidencia de honduras.
Nasry Asfura, elegido con el apoyo del presidente Donald Trump, asumió este martes la presidencia de Honduras.

El conservador Nasry Asfura asumió este martes la presidencia de Honduras con un discurso alineado a Estados Unidos y una agenda centrada en seguridad, economía e inversión extranjera.

Asfura y el delicado equilibrio entre Estados Unidos y China

Asimismo y respaldado políticamente por el presidente estadounidense Donald Trump, Asfura tomó posesión tras una elección cerrada que marcó el regreso de la derecha al poder en uno de los países más pobres y violentos de Centroamérica.

Durante una ceremonia austera en el Congreso, en Tegucigalpa, el nuevo mandatario prometió cumplir la Constitución y gobernar con pragmatismo.

Además, su llegada pone fin a cuatro años de administración de izquierda y consolida a Honduras como un nuevo aliado de Washington en la región.

La relación con Estados Unidos será clave para el gobierno de Asfura, considerando que ese país recibe el 60% de las exportaciones hondureñas y concentra buena parte de las remesas, equivalentes a un tercio del PIB.

También y tras reunirse con el secretario de Estado, Marco Rubio, se anunció la intención de negociar un acuerdo comercial.

Seguridad, migración y desafíos internos

En contraste, el presidente evaluará redefinir los vínculos con China y la posible reanudación de relaciones con Taiwán, en medio del pulso geopolítico entre Washington y Pekín.

En materia de seguridad, Asfura enfrenta el reto del narcotráfico y las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18.

Finalmente y aunque descartó renovar el estado de excepción, prometió combatir la criminalidad sin vulnerar derechos humanos, mientras busca mantener beneficios migratorios como el TPS para miles de hondureños en Estados Unidos.