Claudia Sheinbaum está bajo escrutinio intenso; por aliados y oposición. Dentro de la 4T ya no hay tribus como en la época del PRD, ahora hay grupos de interés.
Estos ponen a prueba el liderazgo de la presidenta; estiran la liga buscando ensanchar el costo de su “lealtad”, palabra usada ahora Rosa Icela Rodríguez. Entre estos grupos podríamos mencionar al verde, al PT, a monreales, a gallardos, a adanes, a los haces; cada grupo sacando raja.
No tienen proyecto, igual que la oposición externa. Simplemente persisten en la presión interna; a mayor debilidad de la presidenta, mejor posicionamiento político; mientras más entretenida esté con las presiones externas, engordan los negocios.
Por eso, ante las presiones externas y los ataques internos, nunca salen en su defensa; permanecen callados. Que se defienda sola, “nosotros estamos en los nuestro”.
Presidenta fuerte, partido débil
Aún así, hay una presidenta fuerte, por encima del 70%, con un partido Morena que no busca qué hacer con sus “liados”. Y los tiburones internos y externos esperando el momento.
¿Qué sigue?
En Quintana Roo, las cosas parecen clarificarse para los dos grupos que se disputan la gubernatura, con una presencia cada vez más fuerte de Rafael Marín.
No se van a pelear entre ellos. Que sus seguidores se confronten. Ambos grupos terminarán pactando.
Por lo pronto, Cancún como consuelo.
Los fundadores de Morena se rompieron el cuero cuando nadie creía en el proyecto obradorista; hoy, están excluidos viendo que el obradorismo lo representan aquellos anti-obradoristas de entonces. Recordemos que en 2018, el verde apoyó a José Antonio Meade del PRI.
Ahora, aquellos mismos fundadores están con Rafa Marín; cuando llegue al poder ¿les hará lo mismo? De pronto, ya estarán los verdes dirigiendo el marinismo quintanarroense.
Mientras tanto, ambos grupos ya se están poniendo de acuerdo. “No nos vamos a pelear. Si yo gano la gubernatura, tú ganas Cancún y viceversa.
Y los fundadores… como siempre… haciendo pre campaña. Usted tiene la última palabra.

