Reducción de jornada laboral a 40 horas vuelve al centro del debate legislativo tras su aprobación en el Senado y ahora enfrenta ajustes clave en la Cámara de Diputados.
La discusión no solo gira en torno al número de horas trabajadas, sino también al descanso semanal y al plazo de aplicación propuesto.
Reducción de jornada laboral a 40 horas: el debate ahora está en Diputados
Luego de que el Senado avaló la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el análisis continúa en San Lázaro.
La diputada de Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado, respaldó el cambio constitucional, aunque advirtió que el proyecto presenta vacíos relevantes.
En particular, señaló que la iniciativa no garantiza dos días de descanso obligatorio y plantea una aplicación gradual hasta 2030.
Te podría interesar: Nuevas rutas de transporte cruzarán el puente Nichupté en Cancún
¿Por qué piden dos días de descanso obligatorio?
Mercado argumentó que mantener un solo día de descanso semanal resulta insuficiente ante las actuales condiciones laborales y familiares.
Además, explicó que la salud física y mental debe incorporarse como eje central de la reforma.
Según expuso, amplios sectores enfrentan altos niveles de estrés que impactan directamente en productividad y bienestar.
Por ello, sostuvo que trabajar más horas no implica necesariamente mejores resultados económicos.
Aplicación gradual hasta 2030 genera cuestionamientos
Otro punto crítico es el plazo de implementación propuesto, que se extendería hasta el año 2030.
La legisladora consideró que el periodo es excesivo, ya que México mantiene la misma jornada desde hace un siglo.
En ese contexto, recordó que diversos países latinoamericanos avanzaron hacia esquemas más flexibles con reducciones progresivas.
Afirmó que la evidencia internacional demuestra que jornadas más cortas pueden mejorar desempeño y equilibrio personal.
Impacto en horas extra y traslados
También advirtió que los ajustes en horas extra podrían incentivar extensiones voluntarias para compensar ingresos.
De ocurrir, esta práctica mantendría esquemas cercanos a las 48 horas semanales en la realidad cotidiana.
Asimismo, pidió reconocer los tiempos de traslado en zonas metropolitanas como factor de desgaste laboral.
Finalmente, anticipó que la votación en lo general podría alcanzar mayoría, aunque su bancada exigirá modificaciones en lo particular.

