Ayer me tocaba entregar este texto y tenía un manojo de temas en mente, pero ninguno que se impusiera de sobremanera por sobre el resto, además de que tenía un evento al cual acudir. Bueno, quería, nadie me mandó a ir, me corrigieron. Así que tras el desayuno, nos dimos la despedida y cada quien tomó su rumbo. Seguro en el transcurso de la mañana alguna de tantas ideas se terminaría por imponer.
Y de pronto me hallo aquí, afortunadamente llegué después del palabrerío y me pude saltar el siempre sufrido acto de apertura. Como el bombardeo de Dresde, para algunos habrá sido necesario, pero para los que en él murieron un día como hoy hace 82 años...
Hace poco más de un mes una noticia me quitó el sueño al volver a casa: bombardeos en Caracas. Uno de inmediato se imagina lo peor, pero con asombro descubro que comprender el devenir de nuestros tiempos es cada vez más inasequible. Habrá que esperar más tiempo, mirando para atrás siempre es más fácil unir los puntos.
Al día siguiente sólo encontré la calma después de que Jorge declamara lo que recordaba de un poema que elaboró al alimón sobre Maduro, Trump y otros innombrables. La inocencia pone un tamiz de claridad a los asuntos más peliagudos.
A partir de ahí pude notar que este es un tema de sumo interés en él, y a mí me gusta conversar, por tanto hago mis esfuerzos por darle de tanto en tanto cada vez más cuerda. Por ejemplo, sin avisarle, para comenzar con el fin de semana, lo llevamos a ver ‘Aún es de noche en Caracas’ y después tuvimos una nutrida plática a la que fui aportanto más datos sacados de mis pesquisas en la red.
Le recordé que no hay por qué creer a pie juntillas cuanto vemos en pantalla, y prometí que buscaría la novela en la que se basa la película. La autora de ‘La hija de la española’ es periodista y lleva alrededor de dos décadas fuera de la tierra que la vio nacer. Invité a mi hijo a establecer un diálogo con sus conocidos venezolanos, y hacer un trabajo de contraste, pero con uno no es nada cercano y al otro no lo ve desde el año pasado. Ni modo, habrá que estar atentos.
Menos mal, diría la regia que conocí esa noche en una juntada de amigos del gimnasio. La gente de allá es toda igual, no se pueden tomar a bien un comentario constructivo, menos tú manito, le dijo al esposo de su amiga.
Él luego contó que era de San Felipe, cerca de Barquisimeto. En otra vida fue músico, pero en esta se dedica a ganar dinero, dejó su otro yo en el pasado, "era muy trasnochado". No lo entiendo, quizá el sentimiento simplemente murió.
EJEM
"Les pedimos de la manera más atenta ocupen sus lugares y podamos retomar las actividades de este evento y poder aprovechar de nuestros invitados".
Es hora de volver a la realidad, ya luego retomamos, lo prometo.

