Altitud, enemigo a vencer.
La altitud será uno de los rivales que las selecciones deberán superar en el próximo Mundial 2026. Credit: Alfredo Estrella / AFP

La altitud de la Ciudad de México no solo es un dato geográfico: será un factor determinante en el Mundial 2026. A 2,240 metros sobre el nivel del mar, el mítico Estadio Banorte, antes Estadio Azteca exigirá máximo rendimiento físico, concentración total y ajustes tácticos a cada selección que pise su cancha.

Esta vista aérea muestra edificios en medio de la contaminación del aire en la zona oeste de la Ciudad de México el 30 de enero de 2026.

La altitud puede inclinar la balanza en el Estadio Azteca

Jugar en la capital mexicana implica enfrentar una reducción de hasta 25% en la presión parcial de oxígeno.

Asimismo, esto se traduce en menor oxigenación en sangre, caída del rendimiento aeróbico y mayor desgaste muscular.

Además, el hoy Estadio Banorte, escenario de las finales de Copa Mundial de la FIFA México 1970 y Copa Mundial de la FIFA México 1986, albergará cinco partidos en 2026, incluido el inaugural entre México y Sudáfrica.

También recibirán acción Uzbekistán y Colombia, además de un duelo del Tri ante un rival europeo surgido del repechaje.

Adaptación, ciencia y estrategia frente a la altura

Especialistas recomiendan entre 10 y 14 días de aclimatación para reducir el impacto fisiológico. La hidratación, la planificación de cargas y el uso de herramientas de oxigenación pueden marcar diferencia.

Además, el balón viaja más rápido en la altura debido a la menor resistencia del aire. Esto obliga a perfeccionar controles, pases y disparos para evitar errores determinantes.

De México 68 a Maradona: la historia demuestra que la altura no perdona

Asimismo, en los Juegos Olímpicos de México 1968, Jim Hines rompió la barrera de los 10 segundos y Bob Beamon logró un salto histórico de 8.90 metros.

En 1970, Pelé conquistó el mundo en el Azteca. En 1986, Diego Maradona firmó el “Gol del Siglo”. La altitud ha sido testigo y protagonista.

México buscará convertir la altitud en ventaja competitiva

El Tri disputará su tercer Mundial como anfitrión con la posibilidad de transformar las condiciones geográficas en aliadas. Sus rivales deberán adaptarse rápido o pagar el precio físico en la segunda mitad de los partidos.

Colombia enfrentará cambios de altitud y clima durante la fase de grupos. Sudáfrica planea instalarse en Pachuca para aclimatarse.

Finalmente, Uzbekistán vivirá su debut mundialista con entusiasmo, bajo la dirección del italiano Fabio Cannavaro.