Tras denuncias difundidas en redes sociales sobre un presunto abandono de delfines junto a las antiguas instalaciones de Ventura Park, autoridades ambientales estatales y federales realizaron una inspección en el sitio y confirmaron que los ejemplares reciben atención médica y cuidados, aunque el delfinario permanece bajo clausura parcial como medida cautelar.
La supervisión fue encabezada por la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Lo anterior, después de que circularan señalamientos ciudadanos sobre posibles irregularidades en el manejo de mamíferos marinos.
Confirman presencia y atención de nueve ejemplares
El titular de SEMA, Óscar Rébora, informó que durante la visita se constató la presencia de nueve delfines: siete machos y dos hembras.
Sin embargo, de acuerdo con la revisión preliminar, no se encuentran abandonados.
Veterinarios de Profepa realizaron evaluaciones clínicas y técnicas, y actualmente elaboran un dictamen para determinar si el establecimiento cumple con los lineamientos de bienestar animal y manejo ambiental.
Rébora precisó que la clausura parcial impide el ingreso de turistas y la realización de espectáculos, mientras continúan las evaluaciones, particularmente en materia de calidad del agua y otros parámetros que el operador debe reportar de forma periódica.
“Por el momento, los ejemplares permanecerán en el sitio hasta que concluya el proceso administrativo y técnico”, subrayó.
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Sin contacto con público y bajo revisión legal
El funcionario aclaró que, aunque el delfinario puede mantener a los animales bajo resguardo y atención, no está autorizado el contacto directo con personas, en cumplimiento de la legislación vigente.
En caso de que el dictamen determine incumplimientos graves, se analizarán alternativas para la reubicación de los ejemplares a otros delfinarios con condiciones adecuadas.
Nueva ley y revisión prioritaria de delfinarios
SEMA mantiene coordinación con Rodrigo Constandse, presidente de la asociación Delphinus, para asegurar atención continua a los animales durante el procedimiento.
Profepa, añadió Rébora, da seguimiento cercano al caso como parte de la revisión prioritaria de delfinarios derivada de la nueva legislación en materia de fauna silvestre.
Esta, impone la prohibición de reproducción en cautiverio y el fin del contacto directo con el público durante espectáculos.
El secretario reconoció que las condiciones del sitio generaron preocupación inicial.
“No estoy a favor de los delfinarios, porque implican encierros; sin embargo, tampoco se puede actuar de manera tajante sin priorizar el bienestar de la vida animal. Si los ejemplares están bajo cuidado y acostumbrados al entorno, el proceso debe concluir conforme a la ley”, expresó.
Sin censo estatal y propuesta de santuario
Rébora señaló que no existe un censo estatal preciso sobre el número de delfines en cautiverio en Quintana Roo, sino únicamente un reporte nacional.
Respecto a los ejemplares nacidos durante la transición legal —cuando ya había hembras gestantes— indicó que no pueden ser utilizados para trabajo o espectáculos y deben recibir atención especializada.
Organizaciones civiles han planteado la creación de un santuario para estos delfines, propuesta que, afirmó, cuenta con respaldo de la autoridad ambiental.
“Estamos en pláticas con delfinarios y organizaciones no gubernamentales para avanzar en un esquema de resguardo seguro, que garantice atención adecuada y condiciones dignas para estas especies”, concluyó.


