Reconocimiento en la lucha contra el sargazo
El respaldo público de la presidenta Claudia Sheinbaum hacia la estrategia de Quintana Roo frente al arribo masivo de sargazo es una señal positiva del impacto que ha tenido el trabajo coordinado en la entidad.
La gobernadora Mara Lezama ha impulsado acciones conjuntas con municipios, hoteleros y dependencias federales como la Marina, logrando instalar barreras marinas estratégicas y sistemas de monitoreo satelital que permiten actuar de manera preventiva. Este esfuerzo no solo protege las playas y la actividad turística, también abre la puerta a proyectos innovadores para aprovechar el sargazo en energía y materiales industriales.
La inclusión del fenómeno en la Carta Nacional Pesquera refuerza su potencial como recurso sostenible. Con esta articulación, Quintana Roo demuestra que la colaboración y la innovación pueden transformar un desafío ambiental en una oportunidad de desarrollo responsable. ¿Será?
Un trámite que se volvió un calvario
El proceso para obtener la CURP biométrica en Cancún evidencia las carencias de planeación y capacidad institucional. Con apenas 40 fichas diarias en la oficialía 01, miles de ciudadanos se ven obligados a pasar la noche en la vía pública para asegurar un turno, en un escenario que recuerda más a la precariedad que a la modernización.
La medida, que busca fortalecer la identificación y prevenir delitos, termina afectando sobre todo a personas de la tercera edad, quienes enfrentan largas filas y desgaste físico. Aunque se recomendó adquirir más equipos, se sigue operando con apenas dos, sin fecha para ampliar el servicio.
La falta de previsión convierte un derecho básico en una odisea burocrática, mostrando que la innovación tecnológica pierde sentido si no se acompaña de infraestructura suficiente y atención digna para la ciudadanía. ¿Será?
Quintana Roo, un paraíso para el aviturismo
El crecimiento del aviturismo en México, con más de seis mil millones de pesos anuales y 1.18 millones de observadores de aves, encuentra en Quintana Roo un escenario privilegiado.
Con más de 540 especies registradas, Maya Ka’an se consolida como un modelo comunitario que combina conservación y desarrollo. La participación de 76 comunidades mayas en la observación de aves genera ingresos directos para guías, hospedaje y transporte, al tiempo que incentiva la protección de selvas y humedales.
Este segmento turístico, que ha crecido más de mil 500 por ciento desde 2006, atrae viajeros internacionales de alto poder adquisitivo y abre oportunidades para proyectos sustentables. La capacitación de niños y jóvenes como futuros guías fortalece la identidad local y asegura continuidad. Quintana Roo se posiciona así como un referente mundial en turismo de naturaleza, donde biodiversidad y comunidad se unen para un desarrollo responsable. ¿Será?

