La monarquía británica enfrenta uno de sus momentos más delicados tras el arresto del expríncipe Andrés por su presunta vinculación con el caso Epstein.
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La monarquía británica ante una nueva tormenta institucional
El hermano del rey Carlos III fue detenido y posteriormente puesto en libertad bajo investigación, en un episodio que vuelve a colocar a la institución bajo escrutinio público.
Andrés Mountbatten-Windsor pasó 11 horas en comisaría por sospechas de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.
Dichas conductas relacionadas con su vínculo con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein entre 2001 y 2011.
En esas fechas fungía como representante especial para el Comercio Internacional.
La investigación tomó fuerza tras la publicación de archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos que incluirían comunicaciones sobre información confidencial y reportes de viajes oficiales.
El caso es distinto a la demanda civil presentada por Virginia Giuffre, resuelta mediante un acuerdo extrajudicial en 2022.
No obstante, la acumulación de controversias ha erosionado la imagen pública de la familia real.

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Impacto político y mediático en Reino Unido
Medios británicos destacaron el arresto coincidiendo con el cumpleaños 66 de Andrés.
Analistas como Ed Owens y la historiadora Anna Whitelock coinciden en que la monarquía británica atraviesa una crisis sin precedentes recientes.
Finalmente y aunque aún no se presentan cargos formales, el proceso podría tener implicaciones legales y reputacionales profundas para la institución.

