Tiburones en el Caribe mexicano.
Un tiburón vivo puede generar más de 200 mil dólares a lo largo de su vida mediante actividades turísticas, afirma especialista. Credit: IA / Freepik.

El director de proyectos de Saving Our Sharks, Luis Lombardo Cifuentes, informó que trabajan en la creación del primer refugio pesquero para tiburones y rayas en el norte del Caribe mexicano, con el objetivo de proteger más de 250 mil hectáreas de ecosistemas marinos.

La iniciativa surge de los pescadores de la cooperativa Patria y Progreso de Isla Mujeres, quienes anteriormente figuraban entre los principales productores de tiburón en la región y ahora transitan hacia un modelo basado en el turismo de naturaleza y la conservación.

De la pesca extractiva al turismo sustentable

“Pretendemos frenar la pesca de tiburón comercial y deportiva en la zona norte de la entidad y planear un crecimiento de la población con la finalidad de brindarles protección y no extracción, logrando más actividades turísticas con la especie y mayores ingresos para los permisionarios de pesca en la región”, explicó Lombardo Cifuentes.

El especialista subrayó que existe respaldo social en Isla Mujeres para consolidar el proyecto, que busca reconvertir la actividad económica local bajo un enfoque de aprovechamiento no extractivo.

Turismo vs. pesca: la diferencia económica

Lombardo Cifuentes expuso la brecha económica entre la pesca tradicional y el turismo de avistamiento. Mientras el kilo de tiburón se comercializa en aproximadamente 20 pesos, un tour de interacción con tiburones en Playa del Carmen puede alcanzar los 250 dólares por 20 minutos.

Actualmente, Playa del Carmen recibe alrededor de 10 mil turistas al año interesados en este tipo de experiencias. En contraste, Isla Mujeres apenas inicia con cerca de 50 visitantes mensuales en actividades vinculadas a tiburones.

De acuerdo con estimaciones citadas por el especialista, un tiburón vivo puede generar más de 200 mil dólares a lo largo de su vida mediante actividades turísticas, lo que representa un argumento sólido para el desarrollo de productos sustentables ligados a la biodiversidad marina.

Luis Lombardo Cifuentes.

Referente internacional: el caso de Bahamas

El director de proyectos de Saving Our Sharks mencionó como ejemplo el modelo implementado en Bahamas, donde el buceo y avistamiento de tiburones se consolidó como un atractivo turístico de alto valor, generando una significativa derrama económica.

En el Caribe mexicano se han registrado 24 especies de tiburones, algunas con importancia pesquera y otras aún poco estudiadas por no tener valor comercial. Entre las especies de alto valor ecológico destacan el tiburón martillo, tigre y toro.

Shark Safari y conservación marina

Como parte de la estrategia, actualmente se realizan tours denominados Shark Safari, enfocados en la interacción responsable con el tiburón sedoso. Se espera que la iniciativa formal del refugio pesquero quede lista a mediados de año.

“El destino tiene todo para hacerlo: ecosistemas, áreas de conservación e infraestructura turística”, enfatizó Lombardo Cifuentes.

El proyecto busca posicionar al norte del Caribe mexicano como un modelo de conservación marina que combine protección ambiental, recuperación de poblaciones de tiburones y oportunidades económicas sostenibles para las comunidades costeras.