Llegó la hora de la verdad, de conocer que tan fuerte está la alianza de la 4T, es decir, del apoyo que los partidos políticos aliados a Morena le darán en la Cámara de Diputados federal para aprobar la reforma electoral ya presentada por la presidenta de la república Claudia Sheinbaum y que este lunes ingresa al Congreso federal.
En el centro del país se augura que podría no ser aprobada tal cual.
Ahora el paquete que contiene la reforma estará en la cancha del Congreso, y le corresponde al coordinador de los legisladores guindas continuar con el trabajo de convencimiento a los aliados.
Las posturas en contra de la oposición como PRI o PAN no tienen mayor relevancia, dado que la verdadera confrontación está entre los partidos gobernantes. No hay que perder de vista a la bancada de Movimiento Ciudadano, aunque no se prevé apoyo alguno a la reforma electoral.
Pero el tema va más allá, desde la cúpula de los partidos se comenta que de su aprobación o no, dependerá la coalición con el Partido Verde y el del Trabajo en el proceso electoral del próximo año.
Imagínese el escenario de todos separados en el proceso electoral, Morena con candidato o candidata a la gubernatura, el Partido Verde y del Trabajo con sus propios abanderados y así en todos los municipios. Un panorama no imposible si no pasa la reforma electoral.
Ahora bien, en el tema de la reforma electoral, como se había adelantado en este espacio, se mantienen los 500 diputados, solo que todos deberán ser votados en urnas, 300 por mayoría relativa, y de los pluris la mitad entrará como los segundos lugares con mejor votación por partido, y otros en campaña directa.
En el Senado sí desaparecerán los espacios plurinominales. La propuesta es de 96 senadores, 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría. Ahora el número de senadores es de 128.
Otro punto a resaltar es que se acabó el Programa de Resultados Electorales Preliminares, el PREP. En la reforma se propone que el cómputo de los votos inicie al término de la jornada electoral, y se disminuyen los tiempos en radio y televisión de 48 a 35 minutos diarios por emisora en periodo electoral.
Así las cosas en el escenario de la reforma electoral, y ahora es cuando se conocerá la verdadera fortaleza de la coalición gobernante. Hasta la próxima.

