En la política siempre hay ruido. Opiniones, rumores, versiones que van y vienen. Es parte del ambiente. Pero también es cierto que, con el tiempo, lo que realmente queda no son las palabras, sino los hechos. Y ahí es donde el estilo de gobernar de Mara Lezama empieza a notarse con claridad.
Quintana Roo es un estado donde la política suele ser intensa. Aquí cada gesto se interpreta, cada movimiento se analiza y cada silencio se llena de especulación. En ese contexto, la gobernadora ha optado por una fórmula sencilla, pero efectiva: responder con trabajo.
Las últimas semanas han sido un buen ejemplo de ello.
Mientras algunos insistían en ver fracturas dentro del movimiento político que gobierna el estado, Mara Lezama apareció en una imagen que habló por sí sola: su encuentro con Rafael Marín Mollinedo. Una fotografía sencilla, sin estridencias, pero con un mensaje político muy claro. En política, las imágenes también comunican, y en este caso la señal fue de unidad.
Para quienes conocen el tablero político de Quintana Roo, ese gesto no fue menor. En tiempos donde los rumores suelen amplificarse, la gobernadora optó por algo más contundente: mostrar cohesión e inmediatamente frenó toda la rumorología.
La gobernadora se erigió como garante de libertad de expresión y ojalá este ejemplo sea seguido por representantes de algunas áreas que no están en sintonía con la mandataria ni ven su ejemplo.
Algo parecido ocurrió con las versiones que pretendían sembrar dudas sobre la relación con Estados Unidos. Para un estado como Quintana Roo, donde el turismo internacional es motor económico, la relación con ese país no es un asunto menor. Lejos de alimentar especulaciones, la gobernadora reforzó los canales de cooperación con autoridades estadounidenses en temas de seguridad, turismo y desarrollo económico. Otra vez, hechos frente a versiones.
Ese parece ser el sello del gobierno de Mara Lezama: avanzar mientras otros discuten.
Gobernar un estado no es solo administrar recursos o inaugurar obras. También implica cuidar la estabilidad política, mantener el diálogo abierto y garantizar que el proyecto de gobierno tenga rumbo. Y en ese terreno, la gobernadora ha mostrado algo que no siempre se aprecia desde la discusión pública: oficio político.
Ser la primera mujer en gobernar Quintana Roo es un hecho histórico. Pero más importante que el dato es la forma en que se ejerce ese liderazgo. Mara Lezama ha entendido que representar un movimiento también significa cuidar su cohesión, mantener puentes abiertos y evitar que el ruido termine marcando la agenda.
Mientras algunos se quedan en la crítica o en el comentario fácil, su apuesta ha sido otra: seguir trabajando.
Unidad política, relaciones internacionales sólidas, promoción del estado y estabilidad institucional. Son piezas que, vistas por separado, pueden parecer pequeñas. Pero juntas forman el andamiaje de un gobierno.
Al final, la política tiene una forma curiosa de acomodar las cosas. Los rumores pasan, las versiones cambian y las polémicas se olvidan. Lo que permanece son los resultados.
Y esos, tarde o temprano, terminan hablando por sí mismos. De eso no hay ninguna duda.
Saque final… Isla Mujeres cumplió ayer 509 años de haber sido descubierta y la presidenta Atenea Gómez Ricalde, en ese marco, encabezó la reapertura de la histórica Hacienda Mundaca que ahora es conocida como Parque Hacienda Mundaca y se convierte, en automático, en un atractivo para los turistas. Hoy jueves, hay Voz del Pueblo con la gobernadora Mara Lezama y mañana será la jornada “Cancún Nos Une”, con Ana Paty Peralta en el Domo de la Supermanzana 228. Por otro lado, la senadora Anahí González se ha visto con mayor presencia a través de sus redes sociales. Nos leemos la próxima semana.

