María Adela Morales aparece y afirma ser víctima de violencia física por parte de su madre.
María Adela Morales aclara ante medios que se encuentra en libertad y bajo resguardo por decisión propia. Credit: Especial. / 24 HQR.

En una contundente conferencia de prensa, María Adela Morales Correa, de 26 años, denunció públicamente ser víctima de violencia física y emocional por parte de su madre. La joven aclaró que su distanciamiento no se debe a un secuestro, como ha circulado en redes sociales, sino a una decisión propia para salvaguardar su integridad y salud mental.

"Quiero aclarar que no estoy secuestrada ni retenida contra mi voluntad. Yo solicité el apoyo y se me ha brindado; estoy bien y consciente", declaró Morales Correa, desmintiendo las versiones que han generado acoso hacia su círculo cercano.

Abuso y manipulación del sistema legal

María Adela explicó que su decisión de alejarse responde a antecedentes de abuso físico y psicológico. Acusó que su madre ha vulnerado sus derechos al cuestionar públicamente su capacidad mental y utilizar recursos legales para interrumpir su proceso de recuperación.

La joven relató que, tras una crisis emocional que derivó en un internamiento voluntario para recibir atención especializada, su madre interpuso amparos que forzaron encuentros no deseados. "Interrumpió mucho mi proceso y no me dejó recuperarme como debería. Me obligó con recursos legales a verla, a pesar de que dejé claro que no quería", señaló.

Denuncia revictimización y teme por su vida

La difusión de información falsa ha provocado una ola de hostigamiento contra sus amistades, a quienes defendió asegurando que solo le han brindado apoyo. "Me siento revictimizada. Mi cara está en todos lados con versiones que no son ciertas. Mis amigas no son criminales", enfatizó.

Actualmente, María Adela cuenta con una orden de protección y se encuentra bajo asesoría legal para formalizar una demanda contra su agresora. "Temo por mi vida si intentan llevarme a la fuerza", advirtió, haciendo un llamado a las autoridades y a la sociedad para respetar su autonomía y frenar la campaña de desinformación que obstaculiza su proyecto de vida.