Quintana Roo, preparado para recibir al mundo
La reunión encabezada por Mara Lezama y Gabriela Cuevas Barrón, representante y coordinadora de los trabajos del gobierno federal para la Copa Mundial de la FIFA 2026, confirma que Cancún y el Caribe Mexicano están listos para ser protagonistas de la justa deportiva. El Plan General de Operación Kukulcán integra a Guardia Nacional, Marina e inteligencia federal, garantizando seguridad y logística en un estado que será hub de entrada a las sedes mundialistas.
Además, las Fiestas México acercarán el torneo a la ciudadanía con transmisiones públicas y gratuitas, reforzando el carácter hospitalario que distingue a Quintana Roo. La coordinación con 21 cónsules y la conectividad aérea consolidan al destino como capital turística y ahora también como capital del Mundial.
La planeación conjunta demuestra que el estado no solo recibe visitantes, sino que se proyecta como anfitrión global con infraestructura, seguridad y visión estratégica. ¿Será?
Compromiso con la unidad y la transformación
La visita de Rafael Marín Mollinedo a las oficinas de Morena en Chetumal refleja un gesto político de responsabilidad y respeto institucional. Al presentarse como militante y fundador del movimiento, Marín Mollinedo reafirma su interés en participar en el proceso interno de la coordinación de la transformación en Quintana Roo, pero subraya que acatará los resultados sin obsesiones ni rupturas.
Su mensaje, el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio de los demás, sintetiza una trayectoria de cuatro décadas marcada por la disciplina y la convicción. En tiempos en los que las ambiciones personales suelen fracturar proyectos colectivos, su postura fortalece la cohesión que la dirigente Johana Acosta considera esencial. Marín Mollinedo apuesta por la unidad y la institucionalidad, valores indispensables para consolidar la transformación en el estado. ¿Será?
Un caso que sacude a Cancún
El hallazgo de un recién nacido dentro de un contenedor de basura en Paraíso Maya es un golpe brutal a la conciencia social y un recordatorio de las grietas institucionales en la protección de la infancia.
Que la madre enfrente ahora un proceso judicial no borra la tragedia de haber puesto en riesgo la vida de un bebé que sobrevivió gracias a la casual intervención de ciudadanos. Más allá de la sanción penal, este caso desnuda la ausencia de políticas efectivas de acompañamiento a mujeres en situación de vulnerabilidad y la precariedad de los sistemas de apoyo social.
El DIF y las autoridades deben garantizar que el menor reciba atención integral, pero también urge revisar cómo prevenir que la desesperación o el abandono se conviertan en destino para los más indefensos. La justicia no puede limitarse a castigar; debe también proteger. ¿Será?


