Una de las obras más interesantes que han pasado por mis manos en los últimos días ha sido “El Tecnofeudalismo. El silencioso sucesor del capitalismo” de Yanis Varoufakis, uno de los académicos y políticos que creo que tienen la capacidad de detallar la teoría económica con mayor sencillez en todo el inventario de la librería Gandhi. Para Varoufakis, el capitalismo surgió cuando los propietarios de los bienes de capital adquirieron poder de mandar sobre las personas y las naciones, y esta gran transformación, se dio con la privatización de las tierras comunales (que va de la mano con la corrupción de los gobiernos que les permitieron asentarse como dueños de un territorio y no como posesionarios temporales).
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El origen del conflicto: De la reforma ejidal a la crisis en Mahahual
Así como sucedió en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari cuando en una gran reforma progresista (eso decían) se comenzó a privatizar el ejido en México y desapareció a protección constitucional de la tierra comunal, acción que hoy permite que Cancún, Playa y Mahahual, por ejemplo, tengan conflictos de tierras entre ejidatarios y desarrolladores, con fraudes inmobiliarios y con la falta de certeza jurídica por la voracidad con la que crecen estos desarrollos y no permiten a los gobiernos alcanzarlos con permisos o servicios. Un juego del gato y el ratón, entre municipios y desarrollares ilegales, derivado de una reforma que sepultó a la revolución mexicana y de la que nadie habla.
Para el autor de esa obra, el neoliberalismo no era nuevo, ni liberal. Y como teoría apostó por una supuesta libertad de tiempo y de trabajo para las personas (teoría compartida con Sloterdijk, Zizek y Chul-Han) para deshacerse de los sindicatos de izquierda y de los grupos liberales, permitiendo que los dueños de los bienes de capital se deshiciesen de los acuerdos con los socialdemócratas que pusieron orden el algún momento logrando, por ejemplo, crear cajas de ahorros para retiro, días de descanso, inversión social en escuelas, centros de salud mediante el cogobierno entre representación patronal y laboral. Hoy ya nada de eso existe.
Ello nos llevó a que, llegada la crisis, los banqueros fueran protegidos por los estados por dos razones. La primera, de acuerdo con Varoufakis, porque el sistema de pagos está monopolizado por los banqueros. La segunda, porque las apuestas de los financieros contenían, muy en el fondo, los títulos de propiedad de la vivienda social de mucha gente. En ambos casos el resultado sería catastrófico para las mayorías.
Del capitalismo al Tecnofeudalismo: La prisión de la nube
Así, comenzó el desarrollo de un nuevo y poderoso gobierno global, tecnofeudalismo, en donde un banco privado puede poseer nuestros códigos de identificación y todo nuestro historial de compras en línea. Por otro lado, Facebook quien está íntimamente familiarizado con quién y qué es lo que nos gusta. Apple y Google quienes saben mejor que nosotros mismos lo que vemos, leemos, compramos, con quién nos reunimos, cuándo, dónde hasta de qué charlamos si la IA esta activada. Incluso hasta las apps, de mapas, saben perfectamente cuales son nuestras rutas diarias al trabajo, escuela, etcétera.
Y así, nuestra libertad tan añorada adquirida a plazos por un iphone o cualquier dispositivo inteligente nos encadena a la nueva prisión tecnofeudal. Nuestra libertad ya no nos pertenece. Los empleos, en su mayoría, dependen de plataformas digitales argumentando la supuesta libertad a través de un empelo que se asemeja más, a un esclavismo sin certeza jurídica, como la vida de Prometeo atado en el Cáucaso con el águila devorándole día a día.
La rebelión tecnofeudal en Mahahual: ¿El fin de la teoría del Estado?
Pero lo que no contaban los machuchones, es que los jornaleros de ese tecnofeudalismo, pudiesen ponerse de acuerdo con tal nivel de coordinación y de presión política y social, que pasaron por encima del capitalismo clásico que había adquirido predios en Mahahual para hacer un desarrollo turístico al que (sin juzgar si fue o no lo correcto) se le detuvo por la rebelión tecnofeudal.
Con este ejemplo, quiero terminar citando al autor de la obra, ya que parece que este ejercicio puede ser la respuesta para dar un paso atrás y recuperar el liberalismo y la social democracia que se nos perdió en algún momento:
“Para recuperar la idea original de la socialdemocracia y, de hecho, del individuo liberal, son esenciales, dos cosas. En primer lugar, tenemos que descartar el mito de qué la vieja división izquierda-derecha está obsoleta. Mientras vivamos en un imperio del capital que gobierna y explota brutalmente a los seres humanos y al planeta, no puede existir una política democrática que no esté basada en una agenda de izquierdas que pretenda derrocarlo. En segundo lugar, debemos reconfigurar a fondo, lo que esto significa y averiguar cómo lograrlo, en el mundo del tecnofeudalismo, en el que ese imperio se basa en el capital de la nube, que genera unos nuevos conflictos y nuevas estructuras de clase endiabladamente complejas”.
De no hacerlo así, posiblemente la nube-política de Amazon sea nuestra próxima morada mundial, derrocando toda la teoría del Estado desde Thomas Hobbes y hasta nuestros días.
Dr. Hugo Alday Nieto


