A solo dos semanas de que arranque el Mundial 2026, la expectativa turística en la Riviera Maya ha comenzado a desinflarse drásticamente. A pesar de que la justa mundialista fue catalogada como una oportunidad histórica para detonar la economía del Caribe Mexicano, la realidad de las reservaciones hoteleras no respalda el discurso optimista de las autoridades.
Mientras los organismos de promoción presentan el torneo como un imán de visitantes, la industria de la hospitalidad en Playa del Carmen reporta números preocupantes, enfrentando un panorama drásticamente inferior a las temporadas altas tradicionales.
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Desplome en la ocupación hotelera de Playa del Carmen
Lenin Amaro Betancourt, presidente de la Comisión de Turismo y coordinador del sureste de la Asociación Nacional de Consejos Empresariales Regionales (Ancer), encendió las alarmas al reconocer que el torneo no está generando el impacto esperado en el destino.
“De cara a la fiesta futbolera, hasta ahora las reservaciones no son las esperadas. Pasar de ocupaciones del 90 al 50 por ciento respecto a años anteriores durante la temporada deja claro que el Mundial 2026, por sí solo, no resolverá los problemas del destino”, afirmó el líder empresarial.
El panorama se complica aún más debido a que el sargazo continúa azotando las playas del Caribe Mexicano de manera descontrolada, rebasando las estrategias gubernamentales. Asimismo, la falta de actividades paralelas, como Fan Fests públicos o zonas de convivencia masiva, limita la posibilidad de retener a los viajeros internacionales más allá de los resorts de gran lujo, como el complejo Mayakoba, donde se hospedará la selección de Uruguay.
Alerta nacional e internacional por baja demanda turística
Esta desaceleración en el flujo de viajeros no es un fenómeno exclusivo de Quintana Roo. La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras de México reveló que la proyección inicial de superar el 80% de ocupación en todo el país se ha tenido que ajustar a un moderado 60% o 65%. De esta cifra, se estima que apenas un magro 20% corresponderá a aficionados que viajan exclusivamente por el torneo de la FIFA.
A nivel internacional, la Asociación Americana de Hoteles y Hospedaje (AHLA) reportó que un 80% de los establecimientos en las ciudades sede de Estados Unidos registran números inferiores a los proyectados. Los empresarios del sector atribuyen este lento ritmo a tres factores determinantes:
- El encarecimiento desmedido de los boletos de avión y el hospedaje.
- Trabas migratorias y demoras en el visado para mercados internacionales.
- La liberación masiva de habitaciones que la FIFA mantenía bloqueadas, lo que generó una falsa percepción de alta demanda.
Pese a este complejo escenario, Amaro Betancourt mantiene un voto de confianza y prevé un repunte de reservas de último momento. Se espera que este fenómeno se concentre principalmente en las sedes oficiales de México: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, conforme ruede el balón en la máxima fiesta del futbol.


