Quintana Roo ha alcanzado con éxito los estándares internacionales de conservación territorial gracias a la reciente creación de nuevas Áreas Naturales Protegidas en Quintana Roo.
Tras lograr esta meta, el principal desafío de la entidad se ha transformado: ahora la prioridad es mantener la salud de los ecosistemas y fortalecer la convivencia armónica entre la protección ambiental y el desarrollo económico de las comunidades locales.
Así lo afirmó Javier Alberto Carballar Osorio, director general del Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas del Estado (Ibanqroo). El funcionario estatal explicó que las más recientes declaratorias de conservación se ejecutaron a nivel federal, un movimiento estratégico que permitió cumplir anticipadamente con los objetivos ambientales establecidos para el territorio quintanarroense.
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Un estado líder en conservación ambiental en México
Con estos nuevos decretos, alrededor del 25 por ciento del territorio terrestre de Quintana Roo se encuentra actualmente bajo algún esquema formal de conservación. Este porcentaje sitúa a la entidad caribeña como uno de los estados mejor posicionados de todo el país en materia de conservación ambiental México.
"En las últimas áreas naturales que se han decretado han sido federales. Digamos que la cuota la cubrimos. En la administración anterior algunas de estas áreas iban a ser estatales y se hicieron federales. Entonces, en ese rubro estamos ya completos en nuestro objetivo", detalló Carballar Osorio, subrayando que la cobertura terrestre actual es un hito histórico para la región.
El verdadero reto: Aliados y no enemigos del desarrollo
El titular del Ibanqroo enfatizó que el desafío contemporáneo ya no consiste en buscar el decreto de más zonas de resguardo, sino en garantizar un manejo efectivo. La prioridad es asegurar que los ecosistemas permanezcan saludables y que las poblaciones que habitan dentro o en las inmediaciones de estas regiones perciban los beneficios reales de la protección biológica.
"El reto es que las personas y las comunidades sientan que es un aliado, que conviene tener un área protegida, con actividades sustentables y oportunidades económicas. Que no perciban que un área protegida es contraria al desarrollo", puntualizó.
Al ser cuestionado sobre las crecientes presiones derivadas del desarrollo urbano, inmobiliario y turístico característico de la zona norte del estado, reconoció que los polígonos de resguardo son la herramienta más exitosa, pero aclaró que no son la única vía. Existen otros esquemas de protección en los que se debe seguir trabajando, implementando y socializando con la ciudadanía de forma constante.
La amenaza invisible: Los sistemas subterráneos de agua
Finalmente, el director del Ibanqroo alertó sobre el ecosistema más vulnerable de la península: los sistemas subterráneos de agua. La preservación de esta red hídrica es vital, ya que cualquier alteración impacta directamente de forma negativa en la salud de los arrecifes de Quintana Roo y los entornos costeros.
"Lo que hay que trabajar es puntualmente en mantener esos ecosistemas sanos y el reto que tenemos es no contaminar nuestros sistemas subterráneos, porque son los que alimentan nuestros arrecifes", concluyó el funcionario, haciendo un llamado a la corresponsabilidad social y empresarial.


