Aumenta cifra de muertos por ébola en Congo.
El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) registró que 202 personas murieron a causa del ébola. Credit: Jospin Hwisha / AFP

El brote de ébola en República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose. A poco más de un mes de que las autoridades declararan la epidemia, el número de fallecidos superó las 200 personas, mientras los organismos sanitarios alertan sobre las dificultades para contener la propagación del virus en zonas afectadas por conflictos armados.

Vista general del cementerio de Nyamurongo, ubicado en el barrio de Ndibakodu, uno de los lugares de entierro que recibe a un gran número de personas que han fallecido a causa del virus del Ébola desde el comienzo del brote, en Bunia, provincia de Ituri, República Democrática del Congo, el 13 de junio de 2026. (Foto de Jospin Mwisha / AFP)

Ébola preocupa por el limitado rastreo de contactos

De acuerdo con el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), hasta el momento se han contabilizado 875 casos confirmados y 202 defunciones relacionadas con esta enfermedad, lo que refleja una elevada tasa de mortalidad.

Especialistas del Africa CDC advirtieron que uno de los principales desafíos es el seguimiento de personas que pudieron estar expuestas al virus.

Las condiciones de seguridad y el difícil acceso a algunas comunidades han complicado las labores de vigilancia epidemiológica.

Las autoridades sanitarias consideran que estas limitaciones podrían favorecer la aparición de nuevos contagios y dificultar la interrupción de las cadenas de transmisión en las provincias más afectadas.

El profesor Jean-Jacques Muyembe, director general del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB), manipula muestras para descartar casos de ébola, en un laboratorio del INRB en Kinshasa, República Democrática del Congo, el 20 de mayo de 2026.

Conflictos y falta de tratamientos complican la respuesta

La actual emergencia sanitaria afecta principalmente a Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, regiones marcadas por la violencia y los desplazamientos de población.

Además, expertos subrayan que la cepa Bundibugyo, responsable del brote, no cuenta con una vacuna o tratamiento homologado.

La Cruz Roja advirtió recientemente que la epidemia aún no alcanza su punto máximo y podría prolongarse durante varios meses.