Sedetus Quintana Roo alista nuevo PDU para inversiones en el sur
El gobierno estatal y los municipios buscan equilibrar los precios del suelo en Chetumal y Bacalar para facilitar la llegada de desarrollos inmobiliarios y comerciales. Credit: Especial.

La Sedetus Quintana Roo, en coordinación con los municipios de la zona sur del estado, impulsa la creación de un nuevo marco normativo urbano estratégico. El objetivo principal es destrabar inversiones clave en Chetumal y Bacalar, las cuales permanecen frenadas debido a la severa especulación en el precio de la tierra y a las restricciones técnicas del actual Plan de Desarrollo Urbano (PDU).

José Alberto Alonso Ovando, titular de la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), explicó que el encarecimiento desmedido de los predios ha congelado proyectos de alto impacto en los sectores inmobiliario, turístico y comercial de la capital del estado.

“Muchos de los proyectos se han frenado por el excesivo costo de la tierra, la gente pide mucho por su tierra. Tenemos que hacer estrategias para que el valor de la tierra sea justo; ya se integró un equipo de trabajo con el municipio y expertos para hacer un replanteamiento y hacer del sur una zona más competitiva y no restrictiva”, indicó Alonso Ovando.

Reestructuración del PDU: Reglas claras contra la especulación

La actualización del PDU en el sur del estado busca adaptar los lineamientos de construcción, coeficientes de densidad y usos de suelo a las condiciones económicas vigentes de la región. Con este ordenamiento, el gobierno estatal pretende otorgar certeza jurídica tanto a los ejidatarios y propietarios locales como a los desarrolladores nacionales e internacionales.

El dinamismo inmobiliario y el alza en la plusvalía del sur de Quintana Roo se han visto acelerados por megaproyectos federales y estatales como:

  • La conectividad logística derivada del Tren Maya.
  • La modernización de la infraestructura urbana en el Boulevard Bahía de Chetumal.
  • La conectividad fronteriza y el repunte turístico del Pueblo Mágico de Bacalar.

Con esta reestructuración normativa, la administración estatal apuesta por consolidar un modelo de crecimiento sostenible donde la regulación funcione como un motor de desarrollo comercial y no como una barrera burocrática para la atracción de capitales.