Regresó la electricidad a Cuba.
El gobierno de Cuba reconectó la red eléctrica en la madrugada de este miércoles tras el último apagón nacional. Credit: Yamil Lage / AFP

Cuba logró reconectar su Sistema Eléctrico Nacional durante la madrugada de este miércoles, luego del tercer apagón general registrado en menos de seis meses.

Personas utilizan sus teléfonos móviles durante un apagón en La Habana el 7 de julio de 2026.

Cuba enfrenta nuevos cortes pese a recuperar la red

Sin embargo, las autoridades advirtieron que los cortes de energía seguirán debido al déficit de generación y a la limitada disponibilidad de combustible, una situación que mantiene afectadas a millones de personas en la isla.

El apagón nacional ocurrió tras una oscilación de voltaje combinada con una baja generación eléctrica, lo que provocó la desconexión total del sistema y dejó sin servicio a los 9.6 millones de habitantes del país.

Aunque el suministro comenzó a restablecerse durante la madrugada, funcionarios del Ministerio de Energía y Minas señalaron que la recuperación no significa el fin de las interrupciones.

Las autoridades explicaron que el deterioro de la infraestructura eléctrica y la escasez de combustible continúan limitando la capacidad de generación, por lo que los apagones seguirán formando parte de la vida cotidiana de los cubanos durante las próximas semanas.

Familias cubanas permanecen fuera de sus casas durante un apagón nacional en La Habana.

Escasez de combustible agrava la crisis energética

La situación se ha complicado desde el endurecimiento de las restricciones que afectan el suministro de petróleo hacia la isla. De acuerdo con información oficial, la llegada de combustible ha disminuido considerablemente, dificultando la operación de las plantas generadoras y de los grupos electrógenos.

Como consecuencia, los cortes de electricidad superan las 30 horas consecutivas en algunas zonas de La Habana y se prolongan durante varios días en otras provincias.

Pese al avance en la construcción de parques solares, las autoridades reconocen que la capacidad instalada aún resulta insuficiente para atender la demanda nacional y estabilizar el servicio eléctrico.