Otro país que se suma a este medida.
El Parlamento francés aprobó este martes un proyecto de ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. Credit: Especial / IA

El Parlamento de Francia aprobó una ley que prohíbe a los menores de 15 años crear y utilizar cuentas en redes sociales, una medida con la que el país busca reforzar la protección de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital.

El presidente francés Emmanuel Macron visita el Centro de Apoyo a la Salud Infantil Asterya en París el 21 de julio de 2026. El mandatario celebró la medida. (Foto de Michel Euler / POOL / AFP)

Parlamento de Francia impulsa nuevas restricciones

La iniciativa, respaldada por la Asamblea Nacional y el Senado, coloca a Francia entre los países europeos con las regulaciones más estrictas sobre el acceso de menores a estas plataformas.

El presidente Emmanuel Macron celebró la aprobación y aseguró que la protección de la infancia en internet es una de las prioridades de su gobierno.

La legislación forma parte de una estrategia para reducir los riesgos asociados al uso excesivo de redes sociales y al tiempo frente a las pantallas.

La ley establece que, a partir de septiembre, los menores de 15 años ya no podrán abrir nuevas cuentas en redes sociales.

Además, desde enero de 2027 la medida se extenderá a las cuentas existentes mediante un sistema de verificación de edad que será implementado por las plataformas digitales.

Sesión en el Senado de París el 21 de julio de 2026. (Foto de Ludovic MARIN / AFP)

Francia busca proteger a menores en el entorno digital

El texto también contempla restricciones al uso de teléfonos celulares en los liceos, ampliando las medidas que ya se aplican en escuelas y centros de educación secundaria.

La legislación no contempla sanciones para padres o menores, sino que traslada la responsabilidad a las empresas tecnológicas para verificar la edad de los usuarios.

También prevé excepciones para plataformas con fines educativos, enciclopedias digitales y algunos servicios específicos.

La decisión se suma a iniciativas similares impulsadas por Australia, Reino Unido y la Comisión Europea, que analizan mecanismos para regular el acceso de menores a las plataformas digitales y reducir los riesgos para su bienestar.