Francia enfrenta una nueva emergencia por incendios forestales tras la evacuación de casi 12 mil personas, entre turistas y residentes, debido a un siniestro que consume un extenso bosque de pinos en la región de Le Porge, cerca de Burdeos.

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Francia enfrenta otro incendio impulsado por el calor extremo
Las autoridades informaron que el fuego ha destruido al menos 2 mil 400 hectáreas desde que comenzó el miércoles, obligando al cierre de campamentos y alojamientos turísticos.
Mientras cientos de bomberos combaten las llamas, las investigaciones apuntan a que el incendio pudo originarse por un accidente relacionado con una máquina desbrozadora.
El fenómeno ocurre en medio de un verano marcado por intensas olas de calor que mantienen en alerta a gran parte del país.
El incendio se propagó rápidamente entre el denso bosque de pinos, alimentado por las altas temperaturas y las condiciones secas registradas en los últimos días.
Bajo un cielo cubierto por una espesa columna de humo, equipos de emergencia trabajaron durante toda la noche para contener llamas que alcanzaron hasta 10 metros de altura.

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Lo que se sabe del incendio
- Cerca de 12 mil personas fueron evacuadas.
- El fuego ha consumido 2 mil 400 hectáreas de bosque.
- Más de 10 mil turistas abandonaron campamentos y alojamientos.
- Cientos de bomberos participan en las labores de control.
- La policía investiga si el incendio fue provocado accidentalmente por una máquina desbrozadora.
Olas de calor agravan el riesgo de incendios
Especialistas señalan que este nuevo incendio ocurre después de que Francia registrara su tercera ola de calor más prolongada desde que existen registros modernos.
De acuerdo con Météo-France, las altas temperaturas, favorecidas por el cambio climático, han incrementado la frecuencia e intensidad de estos fenómenos, además de provocar sequías, afectar ríos y elevar el riesgo de incendios forestales.
La semana pasada otro incendio destruyó alrededor de 2 mil hectáreas del bosque de Fontainebleau, cerca de París, un hecho inusual por registrarse en una zona donde este tipo de emergencias eran poco frecuentes.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente ante el riesgo de nuevos siniestros durante el verano.



