Ébola no cede en Congo.
La epidemia de ébola, que se propaga a un ritmo sin precedentes, se convirtió el lunes en la más mortífera de la historia de la República Democrática del Congo. Credit: Tony Karumba / AFP

El ébola en Congo se convirtió en la epidemia más mortífera registrada en la historia del país, al superar en apenas tres meses las 2 mil 300 muertes contabilizadas durante el brote de 2018-2020.

Ébola en Congo se extiende por el este del país

La actual emergencia sanitaria avanza a un ritmo sin precedentes y ha dejado hasta ahora 2 mil 325 fallecidos y 4 mil 945 casos confirmados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que una proporción importante de los pacientes muere dentro de sus comunidades antes de recibir atención especializada.

El brote comenzó en Ituri, en el noreste de la RDC, y se ha extendido hacia otras zonas donde la infraestructura sanitaria es limitada y la presencia del Estado resulta insuficiente. En Bunia, capital de Ituri, se concentra cerca del 90 por ciento de los casos registrados desde mediados de mayo.

La situación también está relacionada con la desconfianza de algunas comunidades hacia los centros de tratamiento. Familiares de pacientes optan por atenderlos en casa debido al temor de acudir a los hospitales, lo que retrasa la atención y aumenta el riesgo de contagios.

Temor y falta de atención complican la emergencia

De acuerdo con autoridades sanitarias, más del 70 por ciento de las personas afectadas fallecen dentro de sus comunidades y no en los centros especializados. Esta situación dificulta contener la transmisión del virus.

El panorama se complica por la concentración de personas en mercados y otros espacios públicos, donde las medidas preventivas no siempre se cumplen. Uganda, país vecino, también reportó casos, aunque informó que ya no tenía contagios activos a mediados de julio.

La OMS confía en revertir la tendencia durante los próximos tres meses mediante una respuesta sanitaria reforzada y una mayor participación de las comunidades.