Sigue el operativo tras deslave.
Suman 550 muertos en la frontera entre Nepal y China, mientras persiste la amenaza de nuevas riadas. Credit: Arun Sankar / AFP

La amenaza de nuevas riadas mantiene bajo vigilancia a las autoridades de Nepal y China, dos días después del devastador alud que dejó más de 550 muertos en la frontera entre ambos países.

El riesgo de nuevas riadas obliga a extremar precauciones

Los equipos de rescate continúan la búsqueda de sobrevivientes mientras monitorean el nivel de agua acumulada en la zona.

Hasta ahora, se han confirmado 547 fallecidos en Nepal y cinco en el Tíbet, China.

Además, cientos de personas permanecen desaparecidas, entre ellas excursionistas y peregrinos que se dirigían al monte Kailash.

El desastre ocurrió el miércoles luego del colapso de un glaciar, que provocó un enorme flujo de agua, hielo, lodo y rocas. La corriente destruyó viviendas, carreteras, puentes y otras instalaciones.

El fenómeno también generó acumulaciones de agua debido a los bloqueos naturales de algunos cauces.

Rescatistas continúan búsqueda de desaparecidos

Una de estas reservas llegó a desbordarse temporalmente este viernes, provocando la suspensión preventiva de las labores de rescate.

Sin embargo, el riesgo fue considerado manejable y las operaciones se reanudaron posteriormente.

Los equipos de emergencia trabajan en condiciones complicadas debido a los daños en caminos e infraestructura. En Nepal, el ejército ha evacuado a trabajadores atrapados en instalaciones hidroeléctricas.

La situación permanece bajo vigilancia ante la posibilidad de nuevos desbordamientos, especialmente si aumentan los niveles de agua o se presentan lluvias en las zonas afectadas.