Cancún, 28 Abril .- La pandemia de la Covid-19 generó una ola de turistas varados y cancelación de viajes en todo el mundo, lo que aceleró los trabajos al interior de la Organización Mundial del Turismo (OMT) para la construcción del Código Internacional de Protección al Turista, dijo el representante de las Américas para dicha tarea, Diego Augusto Benítez.

Durante una transmisión especial del Sistema de Posgrados Unicaribe, Benítez habló sobre este tema que busca constribuir a una mejor protección de los visitantes en todo el mundo.

El evento fue organizado por el coordinador de la Maestría en Planeación Turística Sustentable, Enrique Mota Flores, la cual incluye la materia “Código de ética mundial para el turismo”, misma que aborda los temas de protección internacional a los turistas y armonización de las legislaciones locales, en las que trabajan organismos internacionales como la OMT.

Durante la elaboración del citado código de ética, Diego Augusto Benítez, junto con otros tres representantes de Europa, áfrica y Asia-Pacífico, identificó cinco problemáticas generadas con el surgimiento de la pandemia por la COVID-19:

-Imposibilidad de turistas de reprogramación y sanciones por cancelaciones.
-Falta de información para viajeros, turistas varados.
-Falta de determinación de responsabilidades hacia el turista, cierre de fronteras.
-Incremento del alojamiento ilegal en destinos turísticos no autorizados.
-Pérdida de puestos de trabajo, principalmente en empleos de menor ingreso y menor antig├╝edad, jóvenes principalmente.

El experto señaló que ante estas situaciones de emergencia, los recursos estatales eran insuficientes, al igual que en el sector privado.

Un ejemplo fue el caso de Booking.com, que comenzó a recibir hasta 400 mil reclamos por día, por lo que en un día tuvo que comprar 500 computadoras para trabajadores en sus casas, lo que terminó con el despido del 25 por ciento de sus empleados.

Otra consecuencia fue que los proveedores y prestadores de servicios turísticos siguen enfrentando reclamos y procedimientos legales por cancelación de viajes.

Explicó que ante una situación que no está regulada, tuvo que aplicarse la reprogramación obligatoria, ya que el reembolso por todos los viajes cancelados, habría significado la quiebra de la industria.

En consecuencia, la imagen de los destinos turísticos comenzó a dañarse, con la cancelación masiva de servicios; aunado a la sobreinformación para turistas, acerca de las medidas sanitarias que impuso cada país. Ante esto, dijo, la OMT consideró indispensable recuperar la confianza de los viajeros.

Señaló que el Código Internacional de Protección al Turista debía basarse sobre cuatro pilares: prevención, información, asistencia y repatriación, ya que problemas iguales se enfrentan con legislaciones diversas; por ejemplo, en Latinoamérica no existe la obligación del Estado de afrontar los costos de repatriación de los turistas, en caso de insolvencia del organizador, lo que sí existe en la legislación europea, por lo que se consideró que éste debe ser un estándar mínimo.

Indicó que hasta el momento han sido aprobados dos primeros puntos del código que tienen que ver con la construcción de definiciones y la asistencia de turistas en situaciones de emergencia.

Hoy, dijo, continuará trabajándose sobre la protección de turistas en contratos incluyendo alojamiento, paquetes de viajes, regulación del turismo digital y posteriormente, se trabajará sobre los medios alternativos para la solución internacional de disputas relacionadas con viajes, para terminar con los mecanismos de adherencia e implementación del código.

El coordinador de la Maestría en Planeación Turística Sustentable invitó a los profesionistas que deseen seguirse preparando en estos temas y tener la visión internacional sobre cómo se debe gestionar la actividad turística, a consultar la convocatoria para conocer el plan de estudios, misma que estará abierta hasta el próximo 31 de mayo. La convocatoria puede consultarse en unicaribe.mx/posgrados.