Promueve menor consumo de carnes rojas, por daño al medio ambiente

Chetumal, 23 de abril.- La utilización del suelo para actividades agrícolas y ganaderas se ha convertido en una preocupación a nivel mundial, ya que entre el 25 y el 30% del espacio terrestre se utiliza para estos fines. Esto ha llevado a la destrucción de importantes ecosistemas como las selvas, que albergan una gran biodiversidad, considera la maestra en ciencias Adriana Celada, integrante de la asociación Come con Ciencia.

En el sureste de México, por ejemplo, se han perdido 75 mil hectáreas de selva entre los años 2000 y 2010 debido a la conversión del terreno para actividades agrícolas y de pastoreo. Además, en el año 2015, se estima que un tercio de la selva Lacandona también cambió su uso de suelo a actividades agrícolas y ganaderas.

El problema radica en que la producción de alimentos a partir de actividades agrícolas y ganaderas no está siendo eficiente en términos de recursos naturales como el agua y la energía. Por ejemplo, el 33% de los cultivos en todo el mundo se utilizan para alimentar a los animales, lo que requiere grandes cantidades de agua, espacio y energía.

PODRÍA INTERESARTE: Santi Giménez iguala récord histórico de ‘Chicharito’ y Luis García

Promueve menor consumo de carnes rojas, por daño al medio ambiente

Además, la huella hídrica de la producción de alimentos es preocupante en zonas como la Ciudad de México, donde el sistema de suministro de agua utiliza mucha energía. En las zonas rurales, la ganadería industrial también está consumiendo grandes cantidades de agua.

“Para fabricar un kilo de queso se utiliza en todo el proceso 5 mil 600 litros de agua en todo el proceso, mientras que por ejemplo para hacer un kilo de trigo, que es una comida que se utiliza de manera general, con igual cantidad de proteínas, se usa apenas 68 litros de agua, lo que lleva una carga de lavado”, dijo.

La solución a este problema implica una mayor eficiencia en la producción de alimentos y un cambio en los hábitos alimentarios de las personas. Por ejemplo, se puede optar por alimentos de origen vegetal en lugar de animales, ya que esto requiere menos recursos naturales. También se pueden implementar prácticas agrícolas y ganaderas más sostenibles y eficientes en términos de recursos.

“Los alimentos de origen son muchos menos contaminantes que los de origen animal, cada persona, cada familia puede evaluar el impacto que tiene su actividad en su día, reducir el consumo de producto animal al menos dos días puede hacer una diferencia”, comentó la bióloga, además de frenar la compra de artículos desechables, moda “rápida” o artículos con tiempo de vida corto.

Síguenos en nuestras redes sociales ??

Twitter 
Facebook 
Instagram