Negligencia con animales en Quintana Roo
Las modificaciones contemplan sanciones que van desde multas y trabajo comunitario hasta varios años de prisión. Credit: Especial. / Congreso QRoo.

Las sanciones por negligencia con animales en Quintana Roo fueron endurecidas tras la aprobación de reformas al Código Penal estatal y a la Ley de Protección y Bienestar Animal, con el objetivo de reforzar la responsabilidad de los propietarios de mascotas.

El Congreso local estableció nuevas disposiciones que precisan las penas cuando un animal, por descuido de su dueño, cause lesiones o incluso la muerte de una persona.

Penas van de multas a prisión

Las modificaciones contemplan sanciones que van desde multas y trabajo comunitario hasta varios años de prisión, dependiendo de la gravedad del daño ocasionado.

Además, se castigará a quienes utilicen a un animal con la intención de agredir a otras personas o a otros animales.

Incluyen castigos por daños a otras mascotas

La reforma también considera sanciones para propietarios que, por negligencia, provoquen lesiones o la muerte de otros animales.

Con ello, se busca ampliar la protección no solo hacia las personas, sino también hacia el bienestar animal en la entidad.

Agravantes en casos de grupos vulnerables

Uno de los puntos clave es el endurecimiento de las sanciones cuando las víctimas pertenezcan a grupos vulnerables, como niñas y niños, personas adultas mayores o mujeres embarazadas.

También se considerarán agravantes los casos en los que exista antecedente de comportamiento agresivo del animal sin medidas preventivas por parte del dueño.

Buscan fomentar la tenencia responsable

De acuerdo con lo aprobado, el objetivo es no solo sancionar conductas negligentes, sino también promover una cultura de tenencia responsable.

El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso, Renán Sánchez Tajonar, afirmó que estas reformas buscan prevenir riesgos y fortalecer la convivencia social.

Actualizan ley ante crecimiento urbano

El legislador subrayó que este nuevo marco legal responde a incidentes recientes y al crecimiento urbano en Quintana Roo, donde la convivencia entre personas y animales requiere reglas más claras.