Tren Maya
Expertos de la Uqroo proyectan que la rentabilidad financiera del Tren Maya podría consolidarse en un periodo de 30 a 50 años, dependiendo de la demanda y la gestión operativa. Credit: Especial.

El Tren Maya alcanzará su rentabilidad financiera en un periodo estimado de 30 a 50 años, según proyecciones de académicos. Para que el megaproyecto sea viable a largo plazo, resulta imperativo integrar esquemas de inversión privada que alivien la carga fiscal del Estado y optimicen la operación ferroviaria en el sureste mexicano.

El desafío de la sostenibilidad financiera

Durante el Seminario Internacional “El Tren Maya y los Impactos del Megaproyecto”, el profesor investigador de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (Uqroo), Alessio Zanier Visintin, señaló que, aunque la obra detona conectividad, su modelo de mantenimiento requiere ajustes urgentes.

Zanier enfatizó que la participación de capital privado es la vía más sólida para garantizar que el servicio sea eficiente. "La incorporación de capital privado no debe verse solo como opción, sino como un elemento necesario", afirmó el especialista.

Tren Maya: Proyectan de 30 a 50 años para alcanzar rentabilidad financiera.
Durante el seminario sobre impactos del Tren Maya, el investigador Alessio Zanier subrayó que el éxito del proyecto en el sureste dependerá de su capacidad de adaptación ante escenarios económicos cambiantes. Credit: Especial. / 24 HQR.

Lecciones globales: De Europa a Asia

El investigador comparó el panorama local con sistemas de alta velocidad en España, China y Japón. En estos países, la rentabilidad se logra en plazos sumamente prolongados y, frecuentemente, bajo modelos de financiamiento mixtos.

De acuerdo con el experto de la Uqroo, los retos del Tren Maya incluyen:

  • Incertidumbre en proyecciones a largo plazo por factores externos.
  • Altos costos de operación y mantenimiento sostenido.
  • Dependencia actual de recursos públicos limitados.

Perspectivas hacia el 2028

El verdadero impacto del Tren Maya se consolidará en las próximas décadas conforme la demanda de usuarios aumente y se integren cadenas productivas regionales. No obstante, el éxito de esta apuesta de desarrollo dependerá de la capacidad de adaptación del proyecto y de una planeación estratégica que no ignore la participación empresarial.