Prevén impacto por alza en el precio de la tortilla.
El chef Isaías Pérez Alamilla aseguró que se verá afectada la estabilidad alimentaria de comunidades donde el maíz es base de la dieta y un elemento de identidad. Credit: Especial

El aumento en el precio de la tortilla en Quintana Roo encendió alertas por sus efectos económicos y sociales, al tratarse de un alimento básico en la dieta diaria de miles de familias.

De acuerdo con especialistas y representantes del sector, el incremento —de entre dos y cuatro pesos por kilogramo— no solo impacta el gasto doméstico, sino que genera ajustes en cadena en comercios, restaurantes y puestos de comida.

Efecto dominó del alza en la tortilla

El chef Isaías Pérez Alamilla advirtió que el encarecimiento afecta directamente a la gastronomía local, desde la comida callejera hasta los negocios formales, debido a que la tortilla es base de múltiples platillos tradicionales.

El incremento ya se refleja en el sector gastronómico. Restaurantes y pequeños comercios anticipan ajustes en sus precios para compensar el aumento en insumos.

Productos derivados como totopos, tostadas, panuchos, salbutes y empanadas también registrarán incrementos, lo que amplifica el impacto en la economía local.

Mientras algunos negocios logran amortiguar el golpe mediante compras a gran escala, otros, especialmente los de menor tamaño, enfrentan un panorama más complejo y consideran subir precios al consumidor.

Posturas divididas y causas del incremento

El alza ocurre en medio de opiniones encontradas. Por un lado, autoridades federales han señalado que no existen condiciones que justifiquen el aumento y anunciaron vigilancia para evitar abusos.

En contraste, industriales atribuyen el ajuste al incremento en costos operativos, como energía, transporte y materias primas, además del aumento en la harina de maíz.

A esto se suma la dependencia de Quintana Roo de insumos externos, lo que eleva los costos logísticos en toda la cadena productiva.

Impacto social y cultural en comunidades

Más allá de lo económico, el encarecimiento representa un reto para la seguridad alimentaria, especialmente en comunidades rurales donde la tortilla es esencial.

Especialistas advierten que el aumento podría modificar hábitos de consumo e incluso poner en riesgo prácticas tradicionales como la nixtamalización, parte clave de la identidad cultural maya.

Además, familias que elaboran tortillas de forma artesanal enfrentan mayores costos en insumos como maíz, gas o leña, reduciendo sus márgenes y afectando su sustento.